Con la eliminación de Brasil del Mundial y el inicio efectivo de la campaña para las elecciones generales de octubre, la disputa política brasileña ha adquirido una nueva dimensión internacional. El senador Flávio Bolsonaro, principal aspirante presidencial de la derecha, viajó a Washington con un objetivo concreto: intentar evitar que Estados Unidos imponga una nueva ronda de aranceles a las exportaciones brasileñas, una medida que, según sostiene, terminaría favoreciendo políticamente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien buscará la reelección.