
La rebelión de Judas

A cada paso aflora la esperanza de que la crisis no sea tan grave como parece, y a cada paso aparece una evidencia de que lo es. Parece que ocurrió hace años, pero ni siquiera pasaron seis meses desde aquella ocasión en que Cristina Fernández de Kirchner se refirió a Axel Kicillof, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, como “Judas”. Desde entonces, la disputa interna entre la expresidenta, ni más ni menos que la madre política de Kicillof, y el mandatario bonaerense no hizo más que agravarse, con Sergio Massa como intermediario esquivo, pregonando la unidad pero oscilando entre uno y otro polo según la hora del día.
Como lo decíamos hace muy poco, el apuro por definir la cuestión electoral precipitó el ensanchamiento de la grieta interna, que ya parece no permitir la construcción de ningún puente. Aunque quién sabe. De todas maneras el bonaerense se encontró en el dilema de allanarse a las disposiciones un tanto arbitrarias de CFK o dar una señal (exagerada quizás) de independencia. Ayer anunció que las elecciones en la provincia de Buenos Aires se harán en forma desdoblada respecto de las nacionales y procuró, así, definir el futuro próximo en sus propios términos. Como el anuncio trascendió horas antes, Cristina salió a advertirle que era su última oportunidad de mantenerse dentro de las líneas amigas: si desdobla, mandó a decir, está rompiendo.
La cuestión electoral (el desdoblamiento por un lado y la suspensión o no de las elecciones primarias abiertas, obligatorias y simultáneas, EPAOS, por el otro) es importante, pero no es central. Su relevancia desmesurada por estos días es una manifestación de la crisis del peronismo que, una vez más, tiene que ver con la sucesión. Hay analistas que lo plantean de esta manera: Cristina es una madre política que no está dispuesta a dejar crecer a su hijo. Quizás esta lectura esté influida por el hecho de que se trata de una mujer, pero no deja de caberle el rol. De todas maneras, el peronismo siempre entró en crisis cuando se planteó el tema de la sucesión. Lo que estamos viendo ahora no es la excepción.
Por si esto fuera poco, el mandatario es golpeado también desde flancos inferiores. Intendentes de La Cámpora que le han hecho las mil y una el año pasado continúan con sus ataques aun cuando cada intervención es respondida, en las redes, por una andanada de agrios comentarios de ciudadanos que los instan a abandonar las fintas internas y ocuparse de los problemas, bastante más graves, que atraviesa la gente de a pie. Y, en todo caso, guardar los dardos para el verdadero enemigo: el gobierno nacional que conduce Javier Milei.
El anuncio de Kicillof bastó para desarmar una movida que se había gestado en la Legislatura y que irritó mucho al gobernador: la búsqueda de consensos incluso entre la oposición para aprobar un proyecto contrario a sus deseos y alineado con los de Cristina. La sesión prevista para hoy se levantó porque la cuestión quedó abstracta ante el anticipo del desdoblamiento y de que el gobernador enviará su propio proyecto para suspender las primarias abiertas.
Pero la guerra interna continúa. El tratamiento de la iniciativa de Kicillof podría naufragar fácilmente, forzando la realización de primarias. Y aunque el cristinismo no pueda voltear la decisión de desdoblar las elecciones, la líder del espacio, es decir la propia CFK, ya dejó saber que ella misma será candidata a legisladora provincial si los comicios se dan en una fecha distinta de los nacionales, como quiere el gobernador. Una decisión cuya explicación en términos de estrategia electoral no es muy firme y que en términos políticos puede entenderse sencillamente como un movimiento más para ahogar el intento de independencia de su otrora protegido.
Además, por supuesto, está Milei, rodeado de las huestes libertarias que deben estar extraordinariamente agradecidas por la crisis del peronismo, ya que el gobierno avanza a trompicones, sin encontrar un rumbo y viendo cómo su relato se desintegra a ojos vista. El Presidente viene haciendo todo lo que puede para complicarle la vida a Kicillof; el problema es que muchos de los que deberían apoyarlo están más preocupados por desmoronarlo. En este contexto es lógica su rebelión.
Así las cosas, es difícil que el peronismo pueda llegar a las elecciones de este año con una unidad que verdaderamente tenga sentido. Aún es posible que forme una lista común, pero lo sustancial está resquebrajado. Los próximos días y semanas estarán dominados por la estrategia; lo verdaderamente importante tardará mucho más en resolverse.


Quintela y Stevanato mueven el tablero federal con la mirada puesta en 2027
POLÍTICA 07 de septiembre de 2026
UTUARA reforzó su presencia territorial con una jornada para las infancias en La Matanza
POLÍTICA 19 de agosto de 2026

Desde Brasil respaldaron la propuesta de Guillermo Michel para crear un “Pix argentino”
POLÍTICA 14 de agosto de 2026
Massa vuelve al centro de la escena y exhibe el músculo político que Axel todavía no logra construir
POLÍTICA 10 de agosto de 2026


El "Cuento del Progreso" y la Gestión de la Seguridad: Gustavo Posse Rompe el Silencio y Apunta Contra el Actual Rumbo de San Isidro
MUNICIPIOS03 de septiembre de 2026
Salario mínimo: un ingreso que ya no alcanza para cubrir el costo de vida en Argentina

Se viene una nueva etapa del Congreso de Sociólogos y Sociólogas
04 de septiembre de 2026
Quintela y Stevanato mueven el tablero federal con la mirada puesta en 2027
POLÍTICA 07 de septiembre de 2026

