
Ormuz en crisis: el petróleo pierde reservas y el mercado queda en volatilidad extrema
Medio Oriente. El mercado entra en déficit, con caídas de producción, menor
refinación y precios expuestos a nuevas oscilaciones en el corto plazo.

El régimen para grandes inversiones empezó a acelerar proyectos petroleros y de GNL en Vaca Muerta. Neuquén estima ingresos por USD 1.300 millones en apenas cuatro años y las petroleras preparan nuevos desembolsos multimillonarios.
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) comenzó a mostrar sus primeros efectos concretos sobre Vaca Muerta y Neuquén ya proyecta ingresos millonarios por el avance de nuevos desarrollos hidrocarburíferos.
El gobernador Rolando Figueroa aseguró que solo tres proyectos recientemente aprobados bajo el esquema nacional generarán alrededor de 1.300 millones de dólares para la provincia en los próximos cuatro años, entre regalías, Ingresos Brutos y participación de Gas y Petróleo del Neuquén (GyP).
“¿Cómo vamos a criticar algo que impacta directamente en Neuquén?”, planteó el mandatario al defender el régimen impulsado por el Gobierno nacional para atraer capitales de gran escala.
Según detalló, los tres proyectos en marcha aportarán unos 726 millones de dólares en regalías, 250 millones por Ingresos Brutos y otros 300 millones vinculados a la participación accionaria de GyP en áreas hidrocarburíferas.
Figueroa recordó además que Neuquén impulsó modificaciones específicas para que el RIGI alcanzara al upstream petrolero y gasífero sobre producción incremental, pedido que finalmente fue incorporado por Nación este año.
El régimen otorga estabilidad fiscal por 25 años y reduce en 10 puntos la carga del Impuesto a las Ganancias para los grandes proyectos, un esquema que —según el gobernador— ya comenzó a mover nuevas inversiones.
Entre ellas aparece Chevron, que anticipó la presentación de un nuevo proyecto RIGI multimillonario para ampliar operaciones en Vaca Muerta.
“El RIGI está atrayendo inversiones y eso hace mucho a la actividad que tenemos en Neuquén”, sostuvo Figueroa.
La expectativa oficial es mucho más ambiciosa. “Van a haber diez proyectos”, anticipó el mandatario, convencido de que Vaca Muerta atraviesa una etapa de aceleración inédita gracias a la combinación de recursos, infraestructura y estabilidad para inversores.
El fenómeno quedó expuesto esta semana durante la Offshore Technology Conference (OTC) de Houston, uno de los principales encuentros energéticos del mundo, donde Neuquén y Vaca Muerta ocuparon un lugar central en la agenda de petroleras y fondos internacionales.
Allí, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, afirmó que sin el RIGI “no habría proyecto de GNL posible” en Argentina y destacó que el régimen se transformó en una herramienta clave para financiar megaproyectos exportadores.
Marín presentó los avances de Argentina LNG, la iniciativa que YPF impulsa junto a ENI y ADNOC para exportar gas natural licuado desde Río Negro, con inversiones estimadas por encima de los 30.000 millones de dólares.
El ejecutivo sostuvo que el proyecto podría transformarse en el “project finance más grande de la historia de Latinoamérica” y explicó que ya se negocia financiamiento internacional con bancos y potenciales compradores de Europa y Asia.
Además del GNL, el esquema RIGI también aparece como pieza central para el desarrollo de obras estratégicas como Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el oleoducto que permitirá ampliar las exportaciones de petróleo argentino.
Según Marín, hacia 2031 el conjunto de proyectos vinculados a Vaca Muerta podría movilizar inversiones por unos 130.000 millones de dólares.
Durante su exposición en Houston, Figueroa insistió en que el verdadero valor de Vaca Muerta no es solo el recurso geológico, sino el ecosistema productivo que Neuquén logró construir durante décadas alrededor del petróleo y el gas.
“Vaca Muerta es solo una roca. Lo valioso es todo el ecosistema que se generó”, resumió el gobernador.
Con el avance del RIGI, el Gobierno neuquino apuesta ahora a transformar ese ecosistema en una plataforma exportadora global capaz de atraer inversiones récord, multiplicar regalías y consolidar a Argentina como uno de los nuevos jugadores fuertes del mercado energético mundial.












