YPF va por el mayor RIGI del país: invertirá USD 25.000 millones en Vaca Muerta

La petrolera estatal busca acelerar el desarrollo exportador de shale oil con un
plan que prevé más de 1.100 pozos y producción de 240.000 barriles diarios.
ENERGÍA21 de mayo de 2026 Daniel Barneda
ypf-foto-6a078af02b21b (1)

YPF presentó formalmente su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes
Inversiones (RIGI) con un proyecto estimado en USD 25.000 millones para acelerar el
desarrollo exportador de Vaca Muerta, en lo que se convirtió en la iniciativa de
inversión más grande anunciada hasta ahora bajo el nuevo esquema de promoción
económica impulsado por el Gobierno nacional.
El proyecto, denominado “LLL Oil”, contempla una inversión sostenida durante los
próximos 15 años y apunta a transformar a Vaca Muerta en un polo de exportación
petrolera de escala global. Según informó la compañía, el desarrollo permitirá alcanzar
una producción de 240.000 barriles diarios a partir de 2032 y generaría exportaciones
cercanas a USD 6.000 millones anuales.
La iniciativa será desarrollada íntegramente por YPF y prevé la perforación de 1.152
pozos no convencionales en áreas integradas de la formación neuquina.
El anuncio representa un nuevo salto en la estrategia de expansión de Vaca Muerta y
refuerza el rol de Neuquén como eje central del crecimiento energético argentino.
Además del impacto en exportaciones y generación de divisas, el proyecto podría
traducirse en mayores regalías para la provincia, más actividad económica regional y
miles de nuevos empleos vinculados a la industria.
De acuerdo con la petrolera, el petróleo producido estará destinado en un 100% al
mercado externo y será transportado a través del sistema VMOS (Vaca Muerta Oil Sur),
el megaproyecto de infraestructura diseñado para incrementar la capacidad de
evacuación de crudo desde la cuenca neuquina hacia puertos de exportación.
En paralelo, el gas natural asociado a la producción será destinado al abastecimiento
interno.
YPF estimó que el desarrollo generará unos 6.000 puestos de trabajo directos durante su
etapa de ejecución, además del efecto indirecto sobre empresas de servicios especiales,
construcción, transporte, logística e infraestructura.
Uno de los aspectos centrales del proyecto es el esquema de integración operativa. LLL
Oil contempla el desarrollo coordinado de áreas geográficamente contiguas dentro de
Vaca Muerta, compartiendo instalaciones de superficie, equipos de perforación, sets de
fractura hidráulica y logística para suministro de arena y agua.
Ese modelo busca reducir costos, acelerar tiempos de desarrollo y alcanzar niveles de
eficiencia comparables con las principales cuencas shale de Estados Unidos.

Desde la compañía sostienen que el RIGI es clave para viabilizar una inversión de
semejante magnitud y otorgar previsibilidad a largo plazo en un sector que requiere
desembolsos multimillonarios y horizontes extensos de recuperación.
El proyecto se convierte además en una nueva muestra de la estrategia que YPF viene
profundizando en Vaca Muerta desde hace más de una década.
La petrolera fue pionera en el desarrollo masivo del shale argentino tras el acuerdo
firmado con Chevron en Loma Campana en 2013, considerado el primer gran hito de
explotación no convencional en el país. A partir de allí, la compañía expandió su
presencia en bloques estratégicos como La Amarga Chica, Bandurria Sur y Bajada del
Palo Oeste, consolidándose como el principal operador de shale oil de Argentina.
En los últimos años, YPF aceleró además un proceso de reconversión de su cartera para
concentrar inversiones en Vaca Muerta y desprenderse de activos convencionales
considerados menos rentables.
Esa estrategia forma parte del denominado “Plan 4x4”, impulsado por la conducción de
la empresa, que busca cuadruplicar el valor de YPF mediante el crecimiento de la
producción no convencional, el aumento de exportaciones y el desarrollo de
infraestructura energética.
Dentro de ese esquema, el sistema VMOS aparece como una pieza fundamental para
destrabar el cuello de botella logístico que históricamente limitó el crecimiento
exportador de Vaca Muerta.
El oleoducto permitirá incrementar significativamente la capacidad de transporte de
petróleo desde Neuquén hacia la costa atlántica y habilitar un salto en los envíos al
exterior.
La apuesta de YPF se produce además en un contexto donde el Gobierno nacional busca
consolidar al sector energético como principal generador de divisas para la economía
argentina.
El RIGI, incluido dentro de la Ley Bases, fue diseñado precisamente para atraer grandes
inversiones en sectores estratégicos mediante beneficios fiscales, aduaneros y
cambiarios, además de estabilidad regulatoria por varias décadas.
En la industria petrolera consideran que ese marco puede acelerar decisiones de
inversión de gran escala en Vaca Muerta, especialmente en proyectos orientados a
exportación.
Con LLL Oil, YPF no solo presentó el mayor proyecto bajo el RIGI hasta el momento,
sino también uno de los desarrollos petroleros más ambiciosos en la historia reciente del
país.
La magnitud de la inversión proyectada refleja el potencial que la industria asigna a
Vaca Muerta y la expectativa de convertir a la formación neuquina en uno de los
grandes motores exportadores de energía a nivel global durante la próxima década.

Te puede interesar
Noticias más leídas
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email