
Milei en su loop imaginario, la política finge que no ve
Maria Herminia Grande
Sin lugar a dudas es el tiempo político de quienes puedan presentar un proyecto antagónico al que lleva adelante el presidente Milei; quien con total transparencia muestra e intenta terminar con todos los mecanismos de la política tradicional.
Su país es la mirada de sus intereses. Es el círculo de sus amistades. Es el hoy y el pasado, carente de futuro. Su mirada como sus expresiones, son burdas e indignas de ocupar la boca de un Primer Magistrado.
Ya no debería escandalizar que sus convicciones, muchas veces con argumentaciones numéricas alejadas de la realidad; lo lleven a priorizar –también y quizás con foco en las necesidades electorales-, bajar en algo las retenciones del campo. Y allanar todas las negociaciones de los hombres del dinero.
La baja de las retenciones está muy bien y debe ser más importante aún. El veto a las leyes de aumento a jubilados y emergencia en discapacidad lejos están del 2,8% del PBI, el acumulado llega al 0,886 .
La baja a las retenciones –que al cierre de este artículo no aparecían en el BO- tiene otro interés supremo: el Presidente no puede permitirse perder dentro de su clientela electoral al campo. Octubre está más cerca de lo que el almanaque indica.
A propósito de números si de votantes hablamos, es probable que la sumatoria de los jubilados maltratados, al igual que el sector universitario, de investigadores, de estatales representen más votos. Pero sucede que no es la base electoral que el Presidente prioriza.
El Presidente ha conseguido que las distancias que en otras épocas existían entre el campo y la industria; entre lo que allá lejos se denominaba la oligarquía terrateniente y este hoy poblado de pequeños y medianos productores, hombres y mujeres que arriendan o trabajan su propia tierra, reaparezca sin sentido.
Milei tiene su esquema. No lo motiva la producción generadora de empleo, la construcción dadora de mano de obra. Al Presidente en su accionar de embestida permanente, le interesa el juego (para él) en el que se encontró en diciembre de 2023 como protagonista y no mide consecuencias para permanecer en él.
Decía que es hora de las oposiciones. Es hora fundamentalmente de los gobernadores que producto del momento de época confunden el juego presidencial con la política real. Y lo emulan. En general solo cuidan sus propios intereses. No viendo que las políticas nacionales impactan y destruyen a la gente que habita sus territorios provinciales. Descuidan la cohesión de un país federal al que dicen representar.
La política debe despertar ya.
En 1892 Carlos Pellegrini alertaba a la generación del 80 diciéndoles que “solo vendiendo pasto no se construye una nación”, de ahí su célebre frase “Sin industria no hay nación”. Milei dice “Sólo me interesa la macro… lo micro no es lo mío”. Sucede que la micro impacta y hace a la vida misma de cada ciudadano. Este “problema” que no admite tener bajo la órbita de su responsabilidad el Presidente, debiera ser motor de acción de los políticos de bien en Argentina.


De Moreno a Milei: El oficio de informar en tiempos de digitalidad e intolerancia


A 70 años de José León Suárez: un libro recupera las vidas que quedaron después de la masacre
ANALISIS 02 de junio de 2026

“La paciencia con el ajuste tiene fecha de vencimiento”: un informe revela qué explica la desaprobación de Milei
ANALISIS 22 de mayo de 2026



Alak inauguró la cuarta etapa del ensanche y pavimentación de la avenida 60 en Los Hornos
MUNICIPIOS22 de junio de 2026
La crisis silenciosa de la Corte bonaerense: Vacantes sin cubrir, acuerdos congelados y una interna política que ya impacta sobre el funcionamiento del máximo tribunal

PAMI, inflación y crisis sanitaria: por qué las clínicas advierten sobre un escenario crítico


