
El PRO a prueba en su bastión histórico y el rol clave de Ramón Lanús en la Primera Sección

En la estratégica Primera Sección Electoral de la provincia de Buenos Aires, el PRO enfrenta un momento de reconfiguración. De los cinco distritos que controlaba, hoy conserva cuatro, tras la salida del intendente Diego Valenzuela de Tres de Febrero, quien se sumó a las filas de LLA. Esta ruptura le costó al partido no solo un distrito, sino también una banca en el Senado provincial, quedándose con apenas dos representantes que este año deben renovar sus cargos.
Los municipios que siguen bajo la conducción del PRO en esta sección son Vicente López —considerado un bastión histórico del partido, anteriormente gobernado por Jorge Macri—, Campana, San Miguel y San Isidro. Este último se convirtió en una de las sorpresas más resonantes de las últimas elecciones, cuando Ramón Lanús, dirigente de la primera ola del PRO, logró imponerse en las urnas frente a Macarena Posse, hija del histórico intendente radical Gustavo Posse.
La victoria de Lanús marcó el fin de más de dos décadas de hegemonía radical en San Isidro y posicionó al dirigente como una figura emergente dentro del espacio. Su gestión es observada con atención no solo por sus pares, sino también por las distintas tribus internas del PRO, que ven en su triunfo una posible hoja de ruta para renovar el vínculo con los votantes en el conurbano norte.
Si bien el batacazo sirvió para ganar las elecciones y conducir el distrito, la fuerza política de Ramón Lanús cuenta con un solo edil propio en su Concejo Deliberante. Es así que se pone en juego la consolidación del proyecto político conducido por el nuevo intendente, quien debe tejer alianzas para sostener su agenda de transformación.
Lanús se alinea con Diego Santilli dentro del PRO, lo que lo posiciona entre los dirigentes que impulsan un acercamiento con La Libertad Avanza. Su respaldo al entendimiento con el oficialismo nacional lo convierte en una figura clave para tender puentes en un momento donde la unidad del espacio está en plena discusión.
En este contexto, Lanús no solo busca consolidarse como intendente, sino también proyectarse como un articulador clave entre los sectores más tradicionales del PRO y las nuevas generaciones de dirigentes. Su perfil técnico, acompañado de una narrativa de gestión moderna y eficiente, ha comenzado a resonar en otras intendencias del conurbano, donde el partido necesita reconstruir músculo político de cara a 2025.
Con los comicios porteños a la vuelta de la esquina y el futuro del PRO en juego, el rol de figuras como Ramón Lanús cobra cada vez más protagonismo en la disputa por el rumbo del partido.



La gestión de Nicolás Mantegazza crece en valoración y lo proyecta como uno de los intendentes con mayor futuro en la región
ANALISIS 17 de marzo de 2026


Gobernabilidad en la era Milei: aprobación alta, Congreso inestable y una agenda dominada por las redes
ANALISIS 13 de marzo de 2026


El arma invisible de Irán: la guerra asimétrica que podría sacudir la economía mundial


Espinoza desafía el rumbo de Milei y lanza un plan de 10 mil empleos en La Matanza para enfrentar la crisis
MUNICIPIOS19 de marzo de 2026
Almirante Brown realizará una vigilia por los 50 años del golpe y Cascallares reafirmó el compromiso con la Memoria, la Verdad y la Justicia
MUNICIPIOS19 de marzo de 2026

