
IA, campañas y poder: los nuevos dilemas de la comunicación política en la Argentina
La inteligencia artificial ya no es solo una herramienta: es un actor que reconfigura la competencia electoral y desafía la autonomía cognitiva de los votantes.
Luego de ponderar la actuación internacional y los logros económicos del presidente Milei en la última semana, el Dr. Diego Guelar sin titubear le dice a POLITICAR en referencia al “brazo armado” de las fuerzas del cielo y a la Fundación Faro.
ANALISIS 23 de noviembre de 2024
Maria Herminia Grande
“Hay que defender la libertad activamente. Me llama la atención y son peligrosos los que callan. Los más peligrosos son los silenciosos, cobardes y chupamedias. Prefiero a aquel que plantea con claridad su pensamiento, aunque no lo comparta.”. Tomo entre tantas definiciones la del Dr Guelar porque él se siente parte y cómodo dentro de la agenda de la libertad. La obsesión del presidente con los periodistas y la libertad de expresión, con epicentro últimamente en Marcelo Longobardi –colega que actúa según su libre pensar y entender- es peligroso, porque los argentinos decidimos vivir en libertad. Libertad que en su génesis alberga pluralismo, diversidad, tolerancia, respeto por el otro. Muchas veces hemos señalado la delgada línea que, obstinadamente el Presidente intenta perforar, entre democracia y autocracia. Silenciar, someter o alinear a los periodistas, sumado al intento de minimizar el funcionamiento del Congreso de la Nación (no habría otra vez Presupuesto), son claros pasos hacia (o) en el accionar de un gobierno autócrata.
El miércoles el Presidente posteó “periodistas, a los pseudoperiodistas les quiero decir que les llegó el momento de tener que bancarse el vuelto por haber mentido, calumniado, enjuiciado y hasta haber cometido delitos de extorsión”. Sigue: “Gracias a las redes sociales se les termina el privilegio de casta”. Remata: “Se les acabó el monopolio de la palabra”.
Desmenuzando. Primero: ignoro la definición de Milei sobre quienes integran la categoría de pseudosperiodistas. Segundo: si el Presidente fue víctima de difamación y/o extorsión está la Justicia ante la cual aportar nombre, apellido y pruebas. Tercero: la casta (ahora también integrada por su vice Villarruel), también debiera ser definida con claridad por el diccionario presidencial. Cuarto: el Presidente asegura que se les acabó a los periodistas (salvo a sus amigos), el monopolio de la palabra. Cosa que en estos cuarenta años de democracia no ocurrió. Sí, en dictadura. Pareciera que al Presidente le interesa ejercer él, el monopolio de la palabra. Y el monopolio de la política.
Sr. Presidente: la libertad en Argentina está vigente. No se la puede matar vía DNU, sí herirla gravemente.
Sr. Presidente: disfrute de sus incipientes logros económicos y de política internacional, punto de largada para resolver verdaderos y grandes temas: pobreza, desocupación, salud, educación. Con todo respeto le sugiero la lectura de un libro: “Pediatría basada en la vivencia. Atención a comunidades rurales aisladas en Argentina* del Dr. Gustavo Farruggia Lo que allí se lee refleja, vivenciado por su autor, todo lo que está mal en Argentina. Si a usted le interesa un país distinto, abóquese a ello. No pierda su tiempo en agresividades progresivas y colectivas que nunca terminan bien. PD: sólo por si le interesa, creo que un pseudoperiodista es el que antepone todo en pro de su pervivencia con epicentro en lo económico.
Política en Santa Fe
El gobernador Pullaro está cerrando su primer año de gestión con sonrisa amplia. Logró recientemente la sanción de una ley elevando a siete el número de ministros de la CSJ santafesina y limitar la edad de permanencia en el cargo a los mismos a 75 años. Queda así habilitado a enviar antes de fin de año los tres pliegos para cubrir los cargos vacantes. Su ministro de Gobierno Fabián Bastía le dijo a POLITICAR: “Esta aprobación refleja una tremenda definición de voluntad política, fue aprobada por el peronismo que acaba de gobernar (Perotti) , la izquierda junto a Unidos. Esto es lo novedoso e importante para el gobernador Pullaro. Los candidatos no serán elegidos por territorio o género, sí, por la solvencia técnica y transparencia en el desempeño de los mismos tanto en lo público como en lo privado”. El gobernador Pullaro le confirmó a este medio que convocará a Extraordinarias, y su minsitro dijo que, enviarán todos los proyectos del Ejecutivo que no fueron tratados este año, y de no aprobarse en estas dos semanas que restan de noviembre, también Presupuesto y ley Tributaria. Bastía confía en que “si hay voluntad política, puede aprobarse la ley que habilita la reforma constitucional”. De lograrlo Pullaro termina con un pleno político. Sus antecesores lo intentaron y fracasaron.
A propósito de Santa Fe, al cierre de este artículo comenzaba la audiencia por prevalicato e incumplimiento de los deberes de funcionario público al juez federal Marcelo Bailaque. Uno de los actores de la Justicia adelantó a POLITICAR que en dicha audiencia pedirán medidas de prueba, aclarando que la causa es de contenido económico. No alcanzaría para destituirlo, seguirá siendo juez a pesar de no haber investigado a Esteban Alvarado e impedido que se lo hiciera, y compartir el contador (Gabriel Mizzau) con el narcotraficante que tras la investigación de los fiscales Schiappa Pietra y Edery está recluido con cadena perpetua. Es el Consejo de la Magistratura el que puede destituirlo. Si en este tema Bailaque resulta culpable, la pena es simbólica La causa tiene que ver con que hubo desbloqueado fondos de la intervenida Cooperativa Portuaria de Pto. Gral San Martín, para invertirlos en una mutual. Los empleados de dicha Cooperativa lo recusaron, Bailaque no hizo lugar, sólo detalló las bondades de tal inversión, El expediente fue remitido a Casación, volvió a la Cámara Federal de Rosario, que hizo lugar e indicó que los fondos se depositen en el Banco Nación. Recién ahí Bailaque recordó su amistad con el dueño de la mutual.
La audiencia es imputativa para los contadores Eduardo Semino y Gabriel Mizzau ; para el resto incluido Bailaque, es pedido de medidas.
La diputada Lionella Cattalini, impulsora de la investigación contra el juez Bailaque por haber obstaculizado la investigación a Esteban Alvarado, afirma: ”Lo importante es que la justicia federal no funcionaba y había una red de complicidades. Ahora rige el sistema acusatorio y fiscales que miran más allá y se animan. Espero que el Consejo de la Magistratura actúe y lo destituya, porque de lo contrario, seguirá siendo juez y juzgando a personas”

La inteligencia artificial ya no es solo una herramienta: es un actor que reconfigura la competencia electoral y desafía la autonomía cognitiva de los votantes.

La negociación por el presupuesto bonaerense se aceleró a más no poder. El gobernador busca tenerlo aprobado (por fin) antes de que cambie la composición de la Legislatura. Es una aspiración cuestionable: los dos proyectos anteriores fracasaron con esta misma integración, y el mandatario no está dispuesto a ceder tampoco esta vez.

El clima interno del peronismo bonaerense volvió a tensarse luego de una serie de movimientos que dejaron expuesta la estrategia —o el intento de estrategia— de Mayra Mendoza para instalarse como figura de una supuesta rebelión interna contra la conducción histórica del espacio. Pero el intento duró apenas un suspiro: la superestructura partidaria le frenó el impulso antes de que su postura pudiera transformarse en algo más que una foto de ocasión.

La llamada “guerra cultural” de la ultraderecha latinoamericana ya no es un fenómeno aislado. Lo que comenzó como un experimento digital en Brasil a mediados de la década pasada se ha convertido en una red transnacional que emplea bots, influencers, medios digitales y campañas coordinadas de desinformación para erosionar gobiernos progresistas e instalar agendas conservadoras.

Hace unos meses —que hoy parecen años— antes de que Elon Musk saliera eyectado de la administración Trump como si fuera uno de sus propios cohetes, nos preguntamos sobre la influencia de las redes sociales en el debate público y la calidad democrática.

Javier Milei no solo tiñó de violeta el mapa argentino: consiguió algo más raro aún, paciencia. En una elección marcada por el miedo y la emocionalidad, el país convirtió las legislativas en un plebiscito sobre su figura. El resultado, más que un aval, fue un salvataje: Milei recuperó aire y deberá traducir su milagro electoral en gobernabilidad. Indudable: salió de estar colgado del travesaño a meter un contraataque letal que terminó en gol a favor.