
LA BANDA SIGUE TOCANDO PERO EL AGUA CONTINÚA INUNDANDO

Repasó el escenario y los detalles, dio unos pasos, transmitió la ceremonia previa, saludó a su público mientras las bellas coristas practicaban su parte, con mucha más actitud groupie que arte musical. “¡Dame fuego!”, gritó el frontman. De las troneras FX salieron enormes llamas, anunciando lo que venía. Las estrellas de rock son así: tienen sus particularidades.
En este caso fue Javier Milei, un rockero devenido presidente de una de las naciones más importantes de Hispanoamérica.
Todo el fine tuning libertario fue resumido en el grito rebelde que creó el legendario Lemmy Kilmister: Born to Raise Hell, levantar el infierno rockeando con todo.
Sí, el Presidente, líder de la banda, hizo un show como reboot de la campaña y presentación de un libro, todo a puro salvajismo y transpiración.

El set de canciones fue variopinto y cerró con Tu vicio de Charly García, con la letra cambiada a “Yo soy un liberal”.
En la banda se podía contar a “Bertie” Benegas Lynch en la bata y a Lilia Lemoine (diputada nacional) como una de las voces, en una adaptación rubia de Siouxsie Sioux. Por supuesto, dopamina al máximo. Y un sinfín de repudios mediáticos y sociales. Un desborde absolutamente fuera de tiempo.
Pura actitud, inconsciencia, delirio o todo junto
Si Argentina hubiera estado creciendo al 8% anual, solo hubiera sido una excentricidad de quien la tiene atada al comando de un país. Pero la situación es calamitosa.
Nuestro país atraviesa una depresión económica sumada a una sobre emisión por vía de endeudamiento y una crisis de liquidez, sostenida por el riesgoso aporte directo del Tesoro de los Estados Unidos, que hoy conduce el plan económico y de estabilización.
Una ayuda netamente política, que los alfiles de Trump dicen sin tapujos, con la condición de echar a China de la Argentina (uno de los principales destinos de exportaciones), ceder los recursos minerales estratégicos y rendir a la OTAN la llave del Atlántico Sur y la Antártida, una zona caliente de conflicto dentro de menos de dos décadas.
En paralelo, una crisis política casi terminal tras las groseras sospechas de corrupción de la criptoestafa Libra, qué le pegó de lleno al Presidente, quien la promocionó a través de un posteo en X. Tras ello, las denuncias salpican directamente a la hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; a Lule Menem y a Martín Menem, por cohecho activo en la ANDIS —la agencia que se encarga de trabajar por las personas con discapacidad—, ventilado por medio de audios indecorosos donde se desembucha la maniobra y las quejas del ex titular del área, Sergio Spagnuolo, por no cobrar su “pedazo”.
Para rematar, en el tramo final de campaña, el primer candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, José Luis Espert, tuvo que dimitir tras un enchastre que lo liga a un empresario acusado de narcotráfico, Fred Machado, quien aportó dinero y logística en la anterior campaña donde “El Profe” buscó el sillón de Rivadavia. Vale decir que Machado está siendo requerido para ser enjuiciado en los EE. UU. por delitos graves que podrían depositarlo en una cárcel norteamericana por los próximos 40 años.
Un camino que el mismo Espert puede terminar recorriendo una vez que concluyan sus fueros parlamentarios. Es que no podían sumarse en una misma campaña el eslogan “Karina alta coimera, Espert narcodiputado”.
“Si Argentina hubiera estado creciendo al 8% anual, solo hubiera sido una excentricidad de quien la tiene atada al comando de un país.”
Una realidad paralela en el music show
Un delirio es una idea que se vive como absolutamente verdadera, pero que no se sostiene en la realidad compartida. No es una “mentira” ni una “imaginación”: es tan real como la gravedad o el aire. Tampoco es una idea absurda, es una certeza impermeable. Por eso no se discute ni se puede cambiar con lógica.
En el delirio, la realidad cambia de reglas: lo simbólico, lo casual, lo místico o lo persecutorio se mezclan en un nuevo orden que sólo tiene sentido allí donde se genera.
Desde afuera se ve como locura; desde adentro, es un universo alternativo donde todo está conectado por una lógica invisible, totalmente viable para quienes deliran y absolutamente reñida con el sentido común del resto.
Por supuesto, corresponde a una situación que perciben quienes tienen estructura psicótica, pero también funciona como metáfora de lo que el Gobierno, con sus actos, está mostrando a la comunidad nacional.
El presidente Javier Milei volvió a la figura que le dio réditos en el pasado, cuando era un histriónico, polémico y querible comentarista de TV, con su estilo exuberante, irascible y temperamental.

En el Movistar Arena retornó el rockstar y se reconcilió definitivamente con su guardia pretoriana. La juventud libertaria —“Las Fuerzas del Cielo”—, que había sido ninguneada en el último año, encabezada por Santiago Caputo en lo estratégico y “Gordo” Dan Parisini en lo táctico, se hizo presente para ocupar su lugar Front row or die (“primera fila o muerte”) en el intento de recuperar la mística militante tuitera que le dio hándicap electoral.
En el momento en que fue elegido presidente fueron vitales los votos de los jóvenes de sectores empobrecidos, desesperanzados, enojados, lanzados al individualismo más feroz, permeables a discursos emocionales y violentos, cultura coach típica de redes y deseosos de éxito rápido o de reconocimiento inmediato.
“El presidente Javier Milei volvió a la figura que le dio réditos en el pasado, cuando era un histriónico, polémico y querible comentarista de TV, con su estilo exuberante, irascible y temperamental”
Repetir la fórmula, tras dos años de penurias que agravaron la situación de esos mismos colectivos, podría parecer descabellado y contrario al realismo político, pero es la lógica del núcleo duro de Javier Milei. La situación de frustración alcanzó incluso a este bastión.
La encuesta de la consultora Zuban Córdoba difundida días atrás es muy pesimista respecto del resultado electoral. El 64% de los argentinos desaprueba la gestión presidencial. En lo personal, Milei cosecha una imagen negativa del 63%, y tras cartón otro dato demoledor: un 62% de los argentinos rechaza la injerencia de Trump y Estados Unidos en las directrices económicas. Su hermana Karina es la funcionaria con peor performance, con un rechazo del 70%.
Si nos movemos a la provincia de Buenos Aires, distrito electoral eje, según el relevamiento de Nueva Comunicación —la consultora que mayor acierto tuvo en las elecciones provinciales—, el PJ se encuentra 15 puntos por encima de La Libertad Avanza, extendiendo la brecha cada día un poco más. En otros grandes centros urbanos del país, la diferencia se achica, pero mantiene la tendencia de rechazo.
La inyección de oxígeno que le dio el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, parece haber revitalizado las energías de La Libertad Avanza, pero siempre dentro del microclima autorreferencial en el que hoy se maneja el oficialismo.
La imagen entusiasta del recital en el Arena no registra lazos con lo que está ocurriendo puertas afuera del reducto presidencial, que parece haberse encerrado en una narrativa férrea de que el apoyo estadounidense le da un boleto ganador mágico. Craso error. El problema es la economía, no la ideología.
“El problema es la economía, no la ideología”
El segundo factor que opera es homologar la cultura política argentina con la que se vive en países tropicales de Hispanoamérica. Nuestra sociedad es paradójica: ama el dólar, pero es profundamente anti anglosajona.
En nuestro ADN, una alianza con Reino Unido y EEUU tan férrea no es algo que genere entusiasmo, sino todo lo contrario. Se puede decir que finalmente puede aparecer el salvataje, pero el daño de un secretario del Tesoro de EE. UU. hablando directamente de los intereses que buscan en la Argentina está hecho.

Si algo nos caracteriza como pueblo, es la costumbre argentina de decir “no”.
“En nuestro ADN, una alianza con Reino Unido y EEUU tan férrea no es algo que genere entusiasmo, sino todo lo contrario”
¿La banda toca o toca?
A todo esto, todos estamos al tanto de que el Presidente selló su destino con el resultado de las elecciones de los próximos días. No parecería haber espacio para un vuelco en las preferencias electorales.
Está claro que, hoy por hoy, un resultado electoral más o menos decoroso puede darle la cantidad de legisladores necesaria para bloquear leyes o la anulación de vetos.
Como si nada fuera, sigue lanzando audaces medidas y ambiciosos planes hacia el futuro, como una reforma impositiva y una polémica flexibilización laboral que presupone nuevos ajustes con duras cargas sobre los trabajadores y pérdida de derechos. No importa: hay certeza impermeable en el decisor principal del país.
“El Presidente selló su destino con el resultado de las elecciones de los próximos días”

Pese a que el FMI le dio mucho rescate financiero para favorecer la bicicleta financiera, la titular del organismo, Kristalina Georgieva, elogió a Milei con una advertencia dramática. Sin demasiado empacho expresó: “Hemos visto líderes valientes que recortaron pensiones y salarios en un 40% o 50%, y fueron reelegidos. ¿Por qué? Porque lograron que la gente los acompañara”, poniendo la “disciplina fiscal” del primer magistrado argentino como ejemplo. ¿También los organismos financieros están en una realidad paralela? Todo puede ser. Son tiempos líquidos y de ideas gaseosas.
Lo que está instalado en el centro de decisiones del gobierno es la imposibilidad para ver la realidad política desde los intereses involucrados. Y mucho menos habilidad para percibir un clima social caliente, espeso y cada día más hostil.
No hay cruzada, no hay guerra santa en este paño: solo existen choques de voluntades contrapuestas. Todo lo demás es negacionismo y está reñido con el sentido común compartido, como en la definición de delirio. La metáfora del espectáculo, en este escenario de performers y artistas de varieté de todo tipo ejerciendo funciones clave, da crédito a la idea de que sí, estamos en presencia del último show. Los músicos siguen tocando, pero el agua continúa inundando este barco llamado Argentina. Y cosas peores veremos.
“Los músicos siguen tocando, pero el agua continúa inundando este barco llamado Argentina”


Entrevista a Andrés Malamud: “El peronismo de las provincias no tiene obligación ni, por ahora, intención de alinearse detrás de un bonaerense”

Entrevista al economista Domingo Cavallo: “El Gobierno no debería temerle a la liberalización completa del mercado cambiario”


El Congreso se pinta de violeta: La Libertad Avanza nutre sus bloques en las dos cámaras

Alberto Fernández: "Cuando veo un atisbo de similitud entre lo que viví y lo que pasa con Axel, pongo el grito en el cielo”



El arma invisible de Irán: la guerra asimétrica que podría sacudir la economía mundial


Espinoza desafía el rumbo de Milei y lanza un plan de 10 mil empleos en La Matanza para enfrentar la crisis
MUNICIPIOS19 de marzo de 2026
Almirante Brown realizará una vigilia por los 50 años del golpe y Cascallares reafirmó el compromiso con la Memoria, la Verdad y la Justicia
MUNICIPIOS19 de marzo de 2026

