El Gobierno de la improvisación: cuando la comunicación intenta reemplazar a la política

El éxito electoral de Javier Milei no está en discusión. Lo que hoy comienza a debatirse es otra cuestión: si un gobierno puede sostener su legitimidad únicamente sobre el liderazgo presidencial y una estrategia comunicacional, sin construir la organización política e institucional que exige la complejidad del Estado.
ANALISIS 29 de junio de 2026Martín Ramirez TacgorianMartín Ramirez Tacgorian
ChatGPT Image 29 jun 2026, 11_54_02

Existe una diferencia fundamental entre ganar una elección y construir un gobierno. La primera requiere liderazgo, capacidad de interpretar el clima de época y una estrategia de comunicación eficaz. La segunda exige algo mucho más complejo: organización política, equipos técnicos, conducción institucional y capacidad para administrar conflictos.

La historia política demuestra que muchos líderes han sido excelentes candidatos, pero pocos logran transformarse en buenos gobernantes. Son dos competencias distintas.

A más de dos años del inicio de la gestión de Javier Milei, el interrogante ya no pasa por la potencia electoral del Presidente. Esa discusión quedó saldada en noviembre de 2023. La pregunta hoy es otra: ¿puede un gobierno sostenerse únicamente sobre el liderazgo personal de su Presidente y una estrategia comunicacional?

Los hechos parecen indicar que no.

La política no se terceriza

Desde su llegada al poder, Javier Milei concentró las decisiones políticas en un núcleo extremadamente reducido. La conducción cotidiana del oficialismo quedó prácticamente monopolizada por Karina Milei, mientras que la estrategia comunicacional y buena parte del diseño político fueron delegados en Santiago Caputo.

No existe objeción alguna a que un Presidente gobierne con las personas de su máxima confianza. Todos los gobiernos lo hicieron. El problema aparece cuando la confianza reemplaza la construcción institucional.

La política constituye una profesión. Como toda profesión, requiere conocimientos específicos, experiencia acumulada y aprendizaje permanente.

Coordinar diputados y senadores, negociar con gobernadores, administrar tensiones dentro de un espacio político, construir acuerdos parlamentarios o diseñar estrategias territoriales no son tareas que se improvisan. Son competencias que históricamente desarrollaron dirigentes formados en la práctica política y en la gestión pública.

La Libertad Avanza construyó una extraordinaria maquinaria electoral, pero todavía no logró consolidarse como una organización política capaz de sostener la complejidad del gobierno nacional.

Ese déficit comienza a hacerse visible cada vez que aparece un conflicto.

La campaña permanente

Mario Riorda sostiene que existe una diferencia sustancial entre comunicación electoral y comunicación gubernamental.

Mientras la primera busca persuadir para conquistar votos, la segunda tiene como finalidad construir legitimidad para las decisiones públicas. Gobernar implica comunicar, pero comunicar nunca reemplaza la necesidad de gobernar.

Esa diferencia parece haberse desdibujado en el actual oficialismo.

Gran parte de la estrategia del Gobierno continúa organizada bajo la lógica de la campaña permanente: identificar enemigos, polarizar el debate, producir impacto cotidiano y dominar la agenda pública.

Durante una elección esa lógica resulta eficaz.

Durante un gobierno puede transformarse en una limitación.

Porque el Estado no funciona únicamente sobre la base del conflicto. También necesita negociación, coordinación, acuerdos institucionales y construcción de consensos.

Belén Amadeo ha advertido que la comunicación gubernamental debe reducir incertidumbre y fortalecer la confianza pública. Cuando la comunicación se convierte exclusivamente en una herramienta de confrontación, pierde capacidad para acompañar la gestión y comienza a deteriorar la credibilidad institucional.

El Presidente que gobierna desde los aviones

Otro fenómeno merece atención.

Javier Milei ha construido un perfil presidencial con una fuerte proyección internacional. Sus viajes al exterior forman parte de una estrategia destinada a consolidar liderazgo global, fortalecer vínculos con actores económicos y posicionarse ideológicamente.

No existe cuestionamiento alguno respecto de la importancia de esa agenda.

La pregunta es qué ocurre puertas adentro mientras el Presidente desarrolla esa intensa actividad internacional.

Los gobiernos modernos requieren conducción cotidiana. Las decisiones políticas no pueden quedar suspendidas hasta el regreso presidencial ni depender exclusivamente de un reducido círculo de confianza.

En ciencia política se habla de capacidad estatal para describir la habilidad de un gobierno para coordinar instituciones, producir políticas públicas y administrar conflictos. Esa capacidad no depende solamente del Presidente. Depende de la calidad de sus equipos.

Cuando la política queda excesivamente concentrada, las instituciones comienzan a perder autonomía.

Y cuando las instituciones dependen demasiado de las personas, el margen para la improvisación aumenta.

Las crisis no admiten marketing

Existe un momento donde toda estrategia comunicacional encuentra su límite: las crisis.

Mario Riorda ha desarrollado una de las teorías más completas sobre comunicación de crisis en América Latina. Su conclusión es sencilla: las crisis no se administran con improvisación.

Requieren planificación, protocolos, liderazgo, coordinación y equipos especializados.

Una crisis no distingue ideologías.

Puede ser un conflicto económico, un problema institucional, una derrota legislativa o un escándalo político.

Lo que define la calidad de un gobierno es su capacidad para responder.

Cuando las respuestas aparecen descoordinadas, contradictorias o excesivamente concentradas en la dimensión comunicacional, el problema deja de ser de imagen para transformarse en un problema de gestión.

En política, ninguna conferencia de prensa puede sustituir una buena decisión de gobierno.

La construcción del mito

La comunicación contemporánea ha incorporado una lógica cada vez más cinematográfica.

Los dirigentes ya no sólo administran políticas públicas.

También administran relatos.

En ese escenario resulta imposible no detenerse en la construcción simbólica alrededor de Santiago Caputo.

Más que un asesor, la comunicación oficial parece haber construido un personaje.

Las fotografías cuidadosamente difundidas, las caminatas por los pasillos de la Casa Rosada, el hermetismo permanente, las reuniones reservadas y la deliberada ausencia de declaraciones públicas alimentan una narrativa que busca proyectar la imagen de un estratega omnipresente, casi inalcanzable.

No es casual.

Forma parte de una estrategia de construcción de poder simbólico.

Sin embargo, como sostiene Adriana Amado, la espectacularización de la política nunca puede confundirse con capacidad institucional. La imagen puede fortalecer liderazgos, pero no reemplaza la eficacia de la gestión.

En los últimos meses, buena parte de la conversación pública pareció concentrarse más en las fotografías del poder que en la evaluación de sus resultados.

Es una inversión peligrosa.

Cuando el marketing comienza a ocupar el lugar de la política, los gobiernos corren el riesgo de enamorarse de su propia narrativa.

Gobernar es mucho más que comunicar

Max Weber diferenciaba la ética de la convicción de la ética de la responsabilidad.

La primera permite sostener principios.

La segunda obliga a hacerse cargo de las consecuencias.

Gobernar pertenece a esta última categoría.

No alcanza con construir liderazgo.

No alcanza con dominar las redes sociales.

No alcanza con instalar temas todos los días.

No alcanza con producir fotografías que alimenten la épica del poder.

Hace falta construir instituciones.

Hace falta formar equipos.

Hace falta profesionalizar la gestión.

Hace falta comprender que el Estado no funciona con la lógica de una campaña electoral.

La Argentina enfrenta desafíos económicos, sociales e institucionales que exigen planificación, experiencia y capacidad política.

Los relatos pueden ganar elecciones.

Las imágenes pueden construir personajes.

Las redes sociales pueden multiplicar audiencias.

Pero ninguna de esas herramientas reemplaza la política.

Como enseña Mario Riorda, comunicar es gobernar cuando la comunicación acompaña decisiones públicas consistentes. Cuando pretende sustituirlas, se transforma apenas en un recurso para administrar las consecuencias de la improvisación.

Quizás allí resida el principal desafío del gobierno de Javier Milei.

No demostrar que sabe comunicar.

Eso ya lo hizo.

Lo que todavía debe demostrar es que sabe gobernar.

Porque tarde o temprano, toda administración enfrenta el mismo examen.

Y ese examen nunca lo toma el algoritmo.

Lo toma la realidad.

Te puede interesar
Noticias más leídas
Miguel Ángel Pichetto-014 (1) (3)

Miguel Ángel Pichetto “Hay que construir un gran frente nacional y Cristina debe ser escuchada”

Andrés Miquel
MAGAZINE POLITICAR29 de junio de 2026
El diputado nacional del bloque Encuentro Federal habla de cómo debe reorganizarse el peronismo. La prioridad, sostiene, está en derrotar a Javier Milei en 2027 para poner en marcha un programa de gobierno anclado en la producción y el empleo. Cuál debe ser el rol de Cristina Fernández de Kirchner y cuál el de Axel Kicillof. Su crítica al gobierno de Alberto Fernández, el porqué de su candidatura como vicepresidente de Mauricio Macri, su visión sobre las PASO y su postura sobre los planes sociales. Todo en una hora de charla con POLITICAR.  
ChatGPT-Image-15-jun-2026-14_05_42

Pekín aprovecha la tregua entre Washington y Teherán para reforzar su narrativa global

Alfredo Atanasof
POLÍTICA INTERNACIONAL28 de junio de 2026
El acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán para poner fin a una de las crisis más peligrosas de Oriente Medio ha sido recibido con alivio en buena parte del mundo. Sin embargo, en Pekín la lectura del desenlace trasciende la simple celebración del fin de las hostilidades. Para China, la tregua constituye una validación de su propia visión del orden internacional: la diplomacia como herramienta privilegiada frente a la coerción militar.
IMG-52be2ac9-f780-480a-8b40-14d8a454947a

Natalia Salvo: “El decreto elimina prácticamente todos los mecanismos de control ciudadano para designar jueces de la Corte Suprema”

Juan Salguero Simoy
ENTREVISTAS 27 de junio de 2026
La abogada y docente, Natalia Salvo, analizó los cambios impulsados por el Gobierno en el sistema de designación de magistrados y sostuvo que representan "un retroceso institucional". Además, criticó el funcionamiento del Poder Judicial y reclamó una reforma profunda para democratizar el acceso a la Justicia. 
 
6a3f0dfd2e168DIEGOSANTILLI(JEFEDEGABINETE)

Santilli inicia el camino hacia 2027 desde la gestión

Martín Ramirez Tacgorian
ACTUALIDAD29 de junio de 2026
La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete representa mucho más que un simple cambio de nombres dentro del Gobierno de Javier Milei. En la Casa Rosada entienden que el desafío no pasa únicamente por ordenar la gestión después de la salida de Manuel Adorni, sino también por comenzar a construir nuevas figuras con capacidad electoral para los próximos años.
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email