Irán bajo ataque: una receta para el desastre

El ataque contra Irán desestabiliza un orden siempre frágil en Medio Oriente y expone cálculos estratégicos divergentes entre Estados Unidos e Israel, con riesgos de escalada que podrían alterar drásticamente la región.
ANALISIS 05 de marzo de 2026Lic. Andrés BerazateguiLic. Andrés Berazategui
0d188238-e032-459b-8c4c-46246a8564b3
0d188238-e032-459b-8c4c-46246a8564b3

El ataque a la República Islámica de Irán por parte de Estados Unidos e Israel es una acción que trastorna el ya de por sí muy débil orden en Medio Oriente y puede tener consecuencias que exceden el escenario regional, por lo que resulta pertinente analizar los objetivos y los cálculos de Donald Trump y Benjamin Netanyahu. Tratemos de calibrar esas motivaciones desde una perspectiva estratégica.

Estados Unidos como garante del orden regional

El presidente norteamericano ha declarado que los objetivos de las acciones son principalmente anular el proyecto nuclear iraní, así como forzar un cambio de régimen en Teherán. En concordancia con estos objetivos, también se ha planteado la necesidad de limitar la capacidad iraní en materia de misiles balísticos, degradar sus capacidades navales y terminar con el apoyo de Teherán a su red de aliados regionales (Hezbolá, Hamas, hutíes, etc.).

Históricamente, la zona del Golfo Pérsico ha sido de importancia estratégica central para Estados Unidos como consecuencia de la relevancia crítica del petróleo para la economía mundial. Ese factor llevó a Washington a erigirse en garante de un cierto orden regional —al menos para evitar que volara todo por los aires—, en torno a un recurso natural disperso entre varios países, pero concentrado geográficamente, crucial para el sistema económico internacional y ubicado en una zona altamente volátil, con conflictos potencialmente explosivos de tipo religioso, étnico y geopolítico.

Sin embargo, desde la expansión del shale en la década de 2010, la naturaleza del interés estadounidense ha cambiado. Así, al haber logrado la autosuficiencia en el acceso y producción de petróleo, ya no se trata tanto de asegurar el abastecimiento directo como de preservar la estabilidad sistémica del mercado energético global y condicionar (como en Venezuela) el suministro a China, el principal desafío estratégico de Estados Unidos. Además, Washington busca evitar disrupciones severas en los precios del petróleo que impacten negativamente en su economía y, al mismo tiempo, impedir que sus rivales capitalicen geopolíticamente la región.

Si estableciéramos una escala de jerarquización de intereses, podría decirse que la región ha perdido centralidad relativa dentro de la gran estrategia estadounidense. Sigue siendo importante, pero ya no constituye uno de sus ejes estructurantes: su relevancia deriva, en buena medida, de su conexión con la competencia estratégica global. Aun cuando Irán conserve capacidad de afectar la seguridad energética internacional y de obstaculizar, mediante recursos propios y a través de sus aliados, los objetivos regionales de Washington, no constituye una amenaza directa para el territorio continental de Estados Unidos ni parece en condiciones de comprometer metas estratégicas estadounidenses más amplias. Todo esto nos lleva a afirmar que las acciones emprendidas constituyen, como mínimo, una jugada altamente arriesgada.

La percepción existencial de Israel

Para Israel, en cambio, la cuestión es más grave. Teherán es percibido como una amenaza existencial, por lo que resulta un interés vital debilitar estructuralmente al gobierno de los ayatolás y, eventualmente, convertir a Irán en un actor incapaz de alterar el equilibrio regional, ya sea mediante su integración en un orden regional más favorable a los intereses israelíes o a través de un debilitamiento que transforme a Irán en un Estado disfuncional.

Desde hace varias décadas, para los políticos israelíes el Estado persa no es un adversario estratégico, sino un enemigo —un hostis, en el sentido schmittiano— que pone en riesgo la propia existencia de Israel. Los dirigentes judíos han consolidado desde hace tiempo la narrativa (hoy asumida por gran parte de la propia sociedad israelí) de que Israel es un pequeño Estado rodeado de enemigos poderosos que buscan su destrucción (y ninguno de estos tan peligroso como Irán), lo que justifica cualquier acción, por radical que esta sea.

Esta narrativa ha calado hondo también en muchos países occidentales, en particular en Estados Unidos. Y así, amplificando las denuncias de antisemitismo, traccionando el apoyo sionista-cristiano o bien por la acción de los diversos lobbies proisraelíes, se ha tejido una estrategia de captación de voluntades (y de acallamiento de críticas) que encara la búsqueda de apoyo desde lo identitario, como en el primer caso; desde lo religioso, como en el segundo; o directamente desde lo político, como en el último. Una metodología integral y eficaz, hay que reconocerlo.

Se sabe cómo empezó, pero no cómo terminará

En las acciones de Estados Unidos e Israel subyacen, por lo tanto, apreciaciones estratégicas motivadas por distintos niveles de interés. Sin embargo, en Irán es muy posible que se radicalicen las posiciones dentro del actual sistema político (que no ha colapsado) y que incluso sectores significativos de la sociedad iraní refuercen su apoyo al gobierno bajo una lógica de cohesión frente a la agresión externa.

Esto lleva a preguntarnos si realmente valía la pena desestabilizar un orden regional tan frágil, tensionando una situación históricamente compleja frente a un actor que ha demostrado en varias oportunidades altos niveles de resiliencia. Si los cálculos estratégicos de todos los involucrados no se ajustan con precisión, la dinámica de los acontecimientos podría escalar hacia un escenario de consecuencias regionales y hasta sistémicas difíciles de contener. En ese caso, la situación podría generar un desastre a gran escala.

Te puede interesar
67447992e169c__950x512

La política del grito: cuando un influencer le marca la agenda a un gobierno

ANALISIS 20 de mayo de 2026
La política argentina atraviesa una preocupante degradación discursiva donde los insultos, las provocaciones y el espectáculo digital reemplazan al debate de ideas. Mientras influencers sin formación ni responsabilidad institucional condicionan la agenda pública, el poder político parece resignado a competir en el terreno de la agresión y la viralización, dejando a toda una generación de jóvenes expuesta a una cultura política cada vez más vacía y violenta.
 
 
Noticias más leídas
ChatGPT-Image-28-may-2026-17_23_55

Israel redefine las treguas en Gaza y Líbano mientras crece la tensión regional

Alfredo Atanasof
POLÍTICA INTERNACIONAL03 de junio de 2026
La noción de “alto el fuego” en Oriente Próximo parece haber entrado en una nueva fase de reinterpretación estratégica. Mientras sobre el papel siguen vigentes las treguas en Gaza y Líbano, el gobierno de Benjamin Netanyahu ha intensificado las operaciones militares en ambos frentes, profundizando una dinámica que amenaza con desestabilizar aún más a la región en medio de las negociaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán.
WhatsApp Image 2026-06-03 at 10.11.39

Buscan endurecer las penas contra la pesca ilegal y frenar el avance de las flotas extranjeras en el Mar Argentino

CONGRESO04 de junio de 2026
Diputados del peronismo federal presentaron un proyecto para incorporar el delito de pesca ilegal al Código Penal. La iniciativa fue impulsada por Guillermo Michel, Juan Pablo Luque, Kelly Olmos, Emir Félix, Moira Lanesan Sancho, Guillermo Snopek y Victoria Tolosa Paz, y propone penas de prisión, multas, decomiso de embarcaciones y agravantes para los casos que involucren barcos extranjeros operando sin autorización en aguas bajo jurisdicción argentina.
ChatGPT Image 4 jun 2026, 14_42_38

Abad y Posse reabren el debate sobre la reforma política bonaerense

PROVINCIA04 de junio de 2026
El exintendente de San Isidro, Gustavo Posse, y el senador nacional Maximiliano Abad serán protagonistas de una clase abierta en la Universidad Nacional Raúl Scalabrini Ortiz, donde se presentará el libro "La Cuestión Bonaerense" y se debatirá sobre los desafíos institucionales de la Provincia de Buenos Aires.
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email