Lic. Luciano Gabriel Ronzoni Guzmán
ANALISIS 24 de julio de 2026Tras la derrota argentina en la final del Mundial, una ola internacional de críticas presentó al país como racista, intolerante y moralmente sospechoso. Pero detrás de esa condena aparece una disputa más profunda: la búsqueda de erosionar una identidad nacional que conserva orgullo, memoria política, capacidad de resistencia y recursos estratégicos. Entre el progresismo woke y una nueva derecha subordinada al poder global, la derrota moral se convierte en el paso previo para disciplinar a una sociedad que todavía sabe decir que no.