Maduro afuera, el Chavismo adentro: qué cambia y qué no en la Venezuela de EEUU

Tras la captura de Nicolás Maduro, el escenario venezolano revela que el poder reside principalmente en las Fuerzas Armadas y la estructura bolivariana. En la actual coyuntura, la Casa Blanca parece priorizar la estabilidad política negociando con un chavismo pragmático antes que con una oposición fragmentada.
POLÍTICA INTERNACIONAL06 de enero de 2026Lic. Andrés BerazateguiLic. Andrés Berazategui
afcbc632-28f3-4fb3-9ebe-97098a671a6a

Estados Unidos ha sacado del tablero a Nicolás Maduro y la pregunta que se impone resulta obvia: ¿Y ahora qué? Por lo pronto, debe señalarse que con su captura no se ha generado un vacío de poder en Caracas. La ausencia de Maduro no se ha traducido en el colapso del Estado ni del propio chavismo, lo que demuestra que el poder en el país caribeño no se basaba en la legitimidad carismática de un líder caudillista —como ocurrió en el caso de Hugo Chávez—, sino en los dos pilares que han estructurado la gobernabilidad de manera efectiva durante años: las Fuerzas Armadas y el movimiento bolivariano.

 El poder en Venezuela

Las Fuerzas Armadas venezolanas son un factor crucial de poder. No solo administran el monopolio legítimo de la violencia, sino también vastos recursos económicos y humanos, empresas estratégicas y circuitos logísticos. Esto las vuelve fundamentales tanto para ejecutar decisiones políticas como para ganar profundidad social. La FANB posee experiencia de gestión, control territorial y capacidad de mando.

Por su parte, el bolivarianismo se halla organizado de manera tan extensa que se confunde con el propio Estado, con todas las fortalezas y debilidades que ello implica para el ejercicio del poder. Se trata de un movimiento que no se reduce a un partido político, sino a una constelación de organizaciones: el PSUV y los partidos del Gran Polo Patriótico, gobernaciones, alcaldías, colectivos sociales, comunas y sindicatos oficialistas. Esta red no solo posee llegada territorial, sino también años de experiencia en la administración pública.

Además, el bolivarianismo conserva una cierta legitimidad —no necesariamente mayoritaria, pero sí real— cimentada en la experiencia de Hugo Chávez, lo cual otorgó al movimiento identidad política, sentido de pertenencia y capacidad de movilización. Esta legitimidad existe, aunque erosionada, y no dependía de Maduro de manera fundamental.

El cuadro de la oposición es muy diferente: se encuentra fragmentada y carece de estructuras equivalentes a las del chavismo para gobernar. En general, la oposición padece de falta de cohesión interna como consecuencia de proyectos incompatibles, escasa coordinación y desconfianza mutua; entre sus miembros, los acuerdos han sido mayoritariamente de tipo electoral.

La impresión es que, si la oposición accediera al poder en la actual coyuntura, el escenario resultante no sería la estabilización, sino el conflicto entre facciones y una probable ineficacia estatal (si no la paralización de la administración pública), lo que  haría difícilmente gobernable a un país que atraviesa una situación ya de por sí delicada, dejando la violencia social a las puertas.

 La intervención Trump

En este escenario, Donald Trump parece inclinado, al menos en esta etapa, a construir el futuro de Venezuela con figuras del propio chavismo antes que con una oposición desorganizada. No se trata de preferencias ideológicas, sino de racionalidad estratégica. Washington busca previsibilidad y capacidad de gestión y ejecución para evitar escenarios de caos que desestabilicen la región, un asunto prioritario para la Casa Blanca.

Bajo esta lógica, los sectores del chavismo con poder real —políticos, militares, gobernadores— resultan actores más útiles para administrar la situación actual, teniendo en cuenta que este escenario sería temporal hasta que se organice una transición, según se desprende de las declaraciones del presidente estadounidense, quien se ha autoasignado la tarea de conducir los acontecimientos.

Se equivocan, pues, quienes creen que se está derrocando a un sistema político para empezar de cero con actores enteramente nuevos. Trump parece buscar la salida de algunos miembros del actual gobierno para reconstruir el Estado con otros elementos del mismo.

Desde ya que en el chavismo a las figuras intransigentes o demasiado díscolas se les viene la noche. Y es lógico suponer, además, que en un futuro previsible se sumen al proceso miembros moderados y hábiles de la oposición, enviando así un mensaje a la sociedad venezolana y aun al mundo de una reconstrucción nacional basada en un sistema con mayor pluralidad y consenso. Algunos opositores podrían incluso ocupar cargos de alto perfil.

En resumen, a corto plazo, la estrategia de Trump no apunta al derrocamiento absoluto del chavismo, sino a una apertura controlada destinada a mejorar la legitimidad interna e internacional del proceso, ya sin Maduro ni elementos radicalizados. Estados Unidos buscará una integración selectiva articulada en torno al chavismo político-militar y opositores moderados (pero con cierto prestigio), que podría darse tanto en la actual coyuntura como en el sistema político que emerja de la futura reconstrucción que seguramente promoverá la administración Trump. El tiempo dirá.

Te puede interesar
ChatGPT-Image-20-jun-2026-13_41_58

Bolivia entre la negociación y la militarización: el frágil equilibrio político tras el estado de excepción

Alfredo Atanasof
POLÍTICA INTERNACIONAL24 de junio de 2026
La crisis política boliviana ingresó en una nueva y delicada fase. Apenas horas después de la firma de un acuerdo de pacificación destinado a poner fin a más de cincuenta días de protestas y bloqueos, el gobierno del presidente Rodrigo Paz decretó un estado de excepción por noventa días, autorizando el despliegue de las Fuerzas Armadas para recuperar el control de carreteras y garantizar el abastecimiento de bienes esenciales.
ChatGPT-Image-11-jun-2026-10_44_38

Trump amenaza con controlar el petróleo iraní: una nueva fase de la crisis que inquieta al mundo

Alfredo Atanasof
POLÍTICA INTERNACIONAL19 de junio de 2026
El frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán parece haberse convertido en poco más que una ficción diplomática. Los nuevos ataques cruzados registrados en las últimas horas, acompañados por una retórica cada vez más agresiva desde Washington y Teherán, han abierto un escenario que amenaza con alterar el equilibrio estratégico de Oriente Próximo y generar repercusiones económicas globales.
ChatGPT-Image-28-may-2026-17_23_55

Israel redefine las treguas en Gaza y Líbano mientras crece la tensión regional

Alfredo Atanasof
POLÍTICA INTERNACIONAL03 de junio de 2026
La noción de “alto el fuego” en Oriente Próximo parece haber entrado en una nueva fase de reinterpretación estratégica. Mientras sobre el papel siguen vigentes las treguas en Gaza y Líbano, el gobierno de Benjamin Netanyahu ha intensificado las operaciones militares en ambos frentes, profundizando una dinámica que amenaza con desestabilizar aún más a la región en medio de las negociaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán.
ChatGPT-Image-26-may-2026-11_06_13

Flávio Bolsonaro bajo presión: el escándalo financiero que sacude a la derecha brasileña

Alfredo Atanasof
POLÍTICA INTERNACIONAL02 de junio de 2026
 La campaña presidencial de Flávio Bolsonaro atraviesa su momento más delicado. El senador brasileño, heredero político del expresidente Jair Bolsonaro y principal figura de la derecha conservadora rumbo a las elecciones de 2026, enfrenta una crisis que mezcla corrupción, financiamiento político, vínculos con el poder financiero y hasta una megaproducción cinematográfica destinada a glorificar al bolsonarismo.
ChatGPT-Image-22-may-2026-10_02_54

China y Rusia desafían la supremacía militar de Estados Unidos con armas hipersónicas

Alfredo Atanasof
POLÍTICA INTERNACIONAL26 de mayo de 2026
La nueva carrera armamentista ya no se mide únicamente en cantidad de ojivas nucleares, sino en velocidad, precisión y capacidad de evasión. El desarrollo acelerado de misiles hipersónicos por parte de China, Rusia y Corea del Norte está empujando a Estados Unidos a rediseñar por completo su estrategia de defensa antimisiles, en un escenario internacional que recuerda cada vez más a una nueva Guerra Fría tecnológica.
Noticias más leídas
Javier Rodriguez y Kicillof (1)

Una experiencia de agenda agraria para el desarrollo con arraigo

Javier Rodríguez*
MAGAZINE POLITICAR24 de junio de 2026
La provincia de Buenos Aires es el corazón productivo de la Argentina y un territorio profundamente diverso. Esa diversidad —de escalas, de sistemas productivos, de realidades sociales y geográficas— es el punto de partida de una política agraria que no puede pensarse en términos uniformes. Impulsar e implementar políticas públicas para esa complejidad implica tomar una decisión, que si bien a veces no aparece sobre la mesa de manera tajante, está siempre presente: o se profundizan las desigualdades y la concentración, o se construye un modelo que amplíe oportunidades, fortalezca el entramado productivo y genere desarrollo con arraigo.
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email