
Sin mérito: Milei, duro con los débiles, genuflexo con los fuertes

Por María Herminia Grande
En estas últimas semanas, el poder del gobierno se desgranó. El apoyo que las urnas le retacean, hablo de los votos que LLA ha perdido, también en el Congreso de la Nación; lo obtiene del FMI y del Tesoro de los Estados Unidos. Recordar que en abril recibió dólares del acuerdo con el FMI y ahora el espaldarazo del Tesoro norteamericano. No son votos, es plata. La “confianza” –aún no sabemos a qué precio negociará el gobierno de Milei-, surge de intereses. Lo que provoca zozobras en los ciudadanos argentinos que fueron y siguen siendo esquilmados por políticas erráticas, siempre ajenas a su bienestar.
La dureza/crudeza de Milei con los más débiles, se derrite ante el poder del dinero. El Presidente aquí no negocia, claudica. Y lo hace solo para llegar al 26 de octubre. ¿Y después qué?
Los argentinos que apoyan irrestrictamente al Presidente, son parte de los que tienen U$S 200/300mil millones fuera del sistema. ¿Si tanto confían en las políticas anarcocapitalistas, por qué no los traen y le dan aire a un gobierno que boquea por doquier? Habría que recordar que muchos de los integrantes de ese paquete probablemente hicieron su fortuna en las décadas (1958/78), donde este país crecía al 6% anual generando un 2% adicional de empleo al año. De esto hablamos cuando se menciona la etapa de movilidad social ascendente.
Argentina ha dejado de ser pensada. Los esquemas, llamados planes políticos son foráneos. Los aplican personas como el actual Presidente, que viaja más a Estados Unidos (con el viaje de esta semana doce veces); que a cualquier punto de la geografía de territorio que debe gobernar.
Argentina es un país tan lleno de oportunidades que aún el resultado de la mala praxis política (30% informalidad y pobreza) puede ser una potencial fortaleza para un presidente que quiera a su gente y decida gobernar para ella.
La formación de oficios es vital para una Argentina pensando el mundo y sus necesidades. Esenciales a la hora de hacer que nuestras exportaciones tengan valor agregado. Rescatando a nuestro mercado interno, el más grande de Latinoamérica.
Argentina puede rescatar a través del conocimiento a quienes necesitan volver a ser mirados. A quienes la política escondió bajo la alfombra y los pisoteó. Tiene cobre, litio, agroindustria y cadenas de valor desconocidas; que pueden ser -como lo son-, parte de la revolución 4.0 , de la cuántica, la genética, así como también constructores de casas, acueductos, cloacas, dadores de luz y agua potable.
Necesitamos dirigentes políticos que repiensen a nuestra Argentina desde sus potencialidades, con su gente: los instruidos y los que esperan ser incluidos.
Hoy el gobierno (en este orden) tiene una crisis social, política y económica. Puede ser rescatado por Estados Unidos. Pero lo único que rescata a un dirigente político es la confianza de su gente.
Hasta ahora el presidente Milei ha priorizado su ambición de poder a cualquier precio. En el Boletín Oficial donde figura la baja de retenciones a cero –pinta sus prioridades-, aparece la promulgación de la Ley de Discapacidad y su suspensión hasta que el Congreso indique de dónde obtener su financiamiento. Tal vez de haber humanidad política podría fondearla de las retenciones que utilizará para llegar a octubre y “comprar” confianza social.


El Gobierno se anticipa a la crisis y blinda el Congreso con una jugada clave en Juicio Político
ACTUALIDAD27 de marzo de 2026


Cae la confianza del consumidor en marzo: el índice bajó 5,3% y golpea más fuerte en el GBA
ACTUALIDAD19 de marzo de 2026



Adorni bajo presión: rechazo mayoritario en redes tras su conferencia más tensa
ANALISIS 27 de marzo de 2026
Libertad o petróleo? La guerra en Irán y el dilema estratégico de Estados Unidos

Perú ante el espejo: el eterno retorno del “outsider”

Salud pública, territorio y política: la apuesta de La Matanza por reforzar su sistema pediátrico
MUNICIPIOS31 de marzo de 2026

