
Axel Kicillof consiguió que la Legislatura aprobara el presupuesto para el año próximo, luego de dos años de prórrogas por el fracaso de las negociaciones. Pero aún se pelea la batalla más importante: la del endeudamiento.
Karina Milei se hizo notar en los palcos del Senado y sorprendió con un gesto hacia Patricia Bullrich durante la jura. La jornada en el Palacio Legislativo también dejó comentarios por la presencia de Lorena Villaverde y su llamativo parecido con dos legisladoras electas.
POLÍTICA 29 de noviembre de 2025 Leandro Bravo
Con Karina Milei, Manuel Adorni y Diego Santilli, los nuevos senadores nacionales electos prestaron jura en el recinto de la Cámara alta, la cual fue presidida por Victoria Villarruel. La cita duró poco más de una hora y sobre el final, todas las miradas estuvieron puestas en el reclamo a viva voz de Patricia Bullrich contra la vicepresidenta de la Nación en el medio del estrado presidencial.
Una vez que terminó la ceremonia, la ministra de Seguridad reveló ante la prensa acreditada que su indicación a la titular de la Cámara alta se debió, entre varios temas, al acuerdo parlamentario sobre la cantidad de personas que podían acompañar a cada senador al momento de la jura. Hubo casos como el del santiagueño Gerardo Zamora con seis personas -incluido un bebé- y el de la fueguina Cristina López que estuvo acompañada por nueve.
Así las cosas, la jornada comenzó con una superpoblación de invitados en la vereda de la calle Hipólito Yrigoyen en el ingreso al Palacio Legislativo. Otro de los reclamos de la senadora porteña estuvo relacionado a la morosidad en el operativo de ingresos: “Tuvimos una senadora cuya hija había venido sin el documento y no la dejaron entrar”, deslizó. Uno de los que debió esperar por unos minutos, fue el diputado salteño Carlos Zapata, quien acompañó a Alfredo Olmedo, y encontró demora en el acceso al Senado.
Adentro del Palacio Legislativo, la nueva jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado se sentó en la segunda fila del flanco derecho del hemiciclo de la Cámara alta. Rodeada de sus nuevos compañeros de bancada -cada uno de los que llegaba se acercaba a saludarla-, se hizo oír cuando la sesión llegó a su fin y elevó su reclamo ante la vicepresidenta de la Nación.
En rigor de lo establecido horas antes, Patricia Bullrich juró acompañada de su esposo y dos personas más. Sin discurso en el recinto, una vez que comenzaron los aplausos, giró sobre su eje y miró a la platea donde estaba sentada la secretaria general de Presidencia de la Nación, Karina Milei, con quien -de forma sincronizada- señó un pulgar para arriba.
No pasó desapercibido que Bullrich no aplaudió las juras del senador chaqueño y exgobernador Jorge Capitanich, ni tampoco la del exministro de Justicia del Frente de Todos, Martín Soria. El rionegrino es el promotor de la impugnación de Lorena Villaverde, quien estuvo presente en el recinto hasta cinco minutos antes del inicio de la ceremonia, pero no jurará hasta que su pliego pase por la Comisión de Asuntos Constitucionales.
Sorprendió a varios de los presentes en el recinto del Senado, el parecido físico de las nuevas senadores Belén Monte de Oca (Tierra del Fuego) y Julieta Corroza (Neuquén) con la rionegrina. Incluso, las tres presentaron una vestimenta parecida: cabello negro alisado y un traje blanco. La neuquina contó, además, con el apoyo desde las gradas del gobernador Rolando Figueroa y de la senadora saliente Mónica Silva.
Los otros mandatarios presentes en los palcos fueron el fueguino Gustavo Melella y la del chaqueño Leandro Zdero. También, en la platea de los representantes del Poder Ejecutivo, acompañaron el subsecretario de Gestión Institucional de la Presidencia de la Nación, Eduardo “Lule” Menem, y el secretario de Presidencia de la Cámara de Diputados, Sharif Menem.

Axel Kicillof consiguió que la Legislatura aprobara el presupuesto para el año próximo, luego de dos años de prórrogas por el fracaso de las negociaciones. Pero aún se pelea la batalla más importante: la del endeudamiento.

A menos de dos años de las elecciones de 2027, el peronismo vuelve a tropezar con su propio laberinto interno. En lugar de reconstruirse tras años de derrotas y fragmentaciones, el espacio sigue atrapado por una lógica de sometimiento y lealtades vacías que impiden su renovación. En el centro de esa parálisis, una vez más, aparece el nombre de Cristina Fernández de Kirchner, que lejos de correrse para dejar crecer nuevas figuras, continúa condicionando cada intento de reconstrucción.

Florencio Randazzo volvió a quedar del lado de los perdedores. Fiel a un patrón que se repite desde hace años, el exministro de Interior y Transporte no logra capitalizar políticamente su insistencia en marcar distancia del peronismo tradicional, al que una y otra vez intenta desafiar sin éxito.

Con todo lo que tuvo de sorpresivo, el triunfo de La Libertad Avanza en prácticamente todo el país puede entenderse a la luz de una serie de fenómenos que ya eran visibles y formaban parte de la agenda de la disusión pública. Sobresale, en particular, la dificultad del peronismo para ofrecer una salida que no descanse en la nostalgia por un pasado que, para muchos votantes, ya es remoto.

La interpretación de un resultado electoral lleva en su naturaleza un posicionamiento desde el cuál se observan los números. Si bien el análisis se sustenta en datos concretos, el prisma que atraviesa la lectura puede arrojar una conclusión festiva o depresiva, según el caso. Para el peronismo bonaerense, la ecuación tiene un impacto inicial y es que Javier Milei remontó un millón de votos respecto al 7 de septiembre. ¿Pero sorprende?

Los espacios dialoguistas de la Cámara de Diputados tienen listo un despacho para pasar a la firma el próximo 4 de noviembre. La postura del Gobierno nacional y las diferencias que la oposición buscará imponer en el Congreso de la Nación.