Empresarios locales se quedan con todo y corren antes del nuevo filtro de Competencia
Adecoagro, De Narváez y el Grupo Pérez Companc cierran compras mientras se acerca el 17 de noviembre, cuando el Estado empiece a autorizar fusiones antes de que se concreten. El Gobierno gana poder de arbitraje justo cuando el capital argentino toma la delantera.
La semana dejó dos jugadas que ordenan el mapa de los negocios: Adecoagro se quedó con casi un millón de hectáreas que el Grupo Benetton tenía en el país desde hacía más de 30 años, y Francisco de Narváez, dueño de ChangoMás a través de GDN, compró los supermercados Día. En los dos casos, el comprador es argentino y el vendedor, un jugador extranjero de salida.
No es un hecho aislado. Los empresarios locales vienen liderando la actividad de fusiones y adquisiciones, y lo hacen con un reloj en la mano: el 17 de noviembre entra en vigor el control previo de concentraciones económicas.
El Estado pasa a opinar antes
El cambio modifica la Ley de Defensa de la Competencia 27.442 y establece un régimen suspensivo. Las operaciones alcanzadas por la norma tendrán que obtener autorización estatal antes de cerrarse; hasta ahora el control llegaba después. La aplicación queda en manos de la Autoridad Nacional de la Competencia.
Un abogado del sector explicó que, para quien ya opera en el país, la nueva regla le da más poder a la autoridad, que podrá pronunciarse antes del cierre. Según esa lectura, el cambio apuró varias operaciones de las últimas semanas, sobre todo entre empresas argentinas. La incertidumbre se concentra en los casos donde el impacto sobre la competencia es más "opinable".
RIGI, Vaca Muerta y una economía a dos velocidades
El telón de fondo es una economía que va a dos velocidades: el campo, la energía y la minería, por un lado, y el comercio, la industria y la construcción, por el otro. Las privatizaciones y el RIGI, con proyectos por más de USD 150.000 millones y estabilidad fiscal a cambio, empujaron sobre todo al petróleo y la minería.
En ese circuito, la petrolera Pecom, del Grupo Pérez Companc, se quedó con campos maduros que YPF vendió en Chubut y Mendoza por más de USD 800 millones. Molinos, la firma insignia del grupo, compró Ayudín, las operaciones de NotCo en Argentina y Uruguay y la Bodega Etchart. Entre otros movimientos recientes figuran la venta de Raízen a Mercuria, la compra de Profertil por Adecoagro y ACA, y el desembarco de Danone y Arcor en Mastellone.
Capital local con más estómago
Según Eugenio Aramburu, del estudio Pagbam, 2025 cerró con más de USD 7.165 millones en 105 operaciones y 2026 mantiene esa inercia, con tickets promedio más grandes. Aramburu comparó el momento con la era Menem: los inversores locales son los primeros en moverse cuando arranca un ciclo nuevo. Agregó que algunos reportes les atribuyen más del 57% de los deals.
Patricio Rotman, de F&G Advisors, resumió el cambio de lógica: "Ya no se trata de oportunidades de comprar barato", sino de entender la lógica argentina para armar planes de largo plazo. Gustavo Giay, de Marval O’Farrell Mairal, sumó que hay interés de grupos extranjeros en asociarse con empresas locales. Rotman pidió además celeridad a las autoridades de Competencia, porque en la Argentina no se pueden sostener negociaciones largas sin definición.
La lectura política es doble. Los grupos locales se consolidan con el RIGI y las privatizaciones como motor, y el Gobierno se queda con una herramienta de arbitraje sobre quién compra qué justo cuando el capital argentino toma la delantera. La prueba será qué tan rápido y con qué criterio funcione la nueva autoridad, en un contexto de prudencia previa a las presidenciales de 2027.























