YPF define a quién le compra los caños de Argentina LNG y Techint se juega su planta
La adjudicación de los tubos del gasoducto a Río Negro llega con Tenaris golpeada por derrotas previas en obras de GNL. Es uno de los últimos pasos antes de la decisión final de inversión del megaproyecto.
El consorcio Argentina LNG resuelve esta semana quién le provee los caños al gasoducto que llevará el gas de Vaca Muerta hasta la costa rionegrina. Se trata de una licitación sin antecedentes en el sector energético argentino por el volumen de tubería en juego, y en la que Tenaris, la fabricante del Grupo Techint, busca cortar una racha adversa.
La definición está prevista para este lunes 9 de noviembre, aunque en YPF prefieren hablar de una ventana más amplia, entre el 9 y el 11. La petrolera de mayoría estatal se cubre porque el cronograma ya se corrió: la compulsa estaba pensada para el 20 de octubre, pero las evaluaciones técnicas de los oferentes llevaron más tiempo del previsto.
Qué se compra y para qué
El pliego incluye tubos para un gasoducto de 48 pulgadas y para un poliducto de 24 pulgadas, destinado a transportar condensados no estabilizados. El gasoducto tendrá 527 kilómetros y unirá Meseta Buena Esperanza, en Neuquén, con Sierra Grande, en Río Negro, donde dos buques de licuefacción convertirán el gas en GNL frente al Golfo San Matías.
La adjudicación es uno de los últimos grandes hitos antes de que YPF, la italiana Eni y XRG, la inversora energética de Abu Dhabi, firmen la decisión final de inversión a fines de noviembre.
Tenaris, con la cuenta pendiente
Al ser una licitación privada, no hay lista oficial de oferentes. Está confirmada la presencia de Tenaris, que va por el tramo de 24 pulgadas, el único que podría abastecer desde su planta de Valentín Alsina. Los caños de 48 pulgadas no se fabrican en el país: si se quedara con ese segmento, tendría que importarlos desde sus plantas de Brasil o Arabia Saudita.
Para la compañía, el tramo local significaría más aire para sostener la actividad en Valentín Alsina, en un año en que tuvo que reducir personal. A comienzos de 2026 perdió frente a la india Welspun la provisión de caños de Southern Energy, el proyecto de GNL que encabeza Pan American Energy. Poco después, otra empresa del grupo quedó afuera de la obra civil de ese mismo proyecto, y la unión transitoria de Techint y Sacde tampoco se quedó con la construcción del gasoducto de Argentina LNG.
Entre los otros nombres que suenan en la compulsa figuran Welspun, la japonesa JFE Steel, la estadounidense US Steel y productores de China y Corea del Sur.
Subasta a la baja y reparto por tramos
YPF repetirá el mecanismo de subasta inversa que usó para contratar la ingeniería y construcción de los ductos. Primero hay una precalificación técnica, legal y financiera; los que pasan compiten en rondas en las que el precio va bajando, en una plataforma auditada y con escribano público. Cada empresa decide si sigue o se retira sin conocer la posición de las demás.
La compra se resolverá por tramos, sin concentrar todo en un único proveedor, un esquema que reparte la provisión y reduce los riesgos de logística y abastecimiento de una obra de esta escala.
La lectura política es directa: con la lapicera en manos de YPF y socios internacionales de peso, el precio manda en la subasta, y la discusión sobre cuánto del megaproyecto queda en la industria nacional se resuelve con las reglas de la competencia. Para Techint, el resultado dirá si todavía tiene lugar en la cadena del GNL o si la obra más grande del sector se abastece mayormente con acero de afuera.























