Papelera del Sur cierra en Tornquist, culpa a las importaciones y deja 160 despidos
La empresa del Grupo HZ avisó el cierre sin previo aviso, después de siete meses de planta parada. La Provincia convocó a una audiencia con el gremio mientras el sector papelero sigue en terapia intensiva.
Papelera del Sur anunció el cierre definitivo de su planta en Tornquist y despide a los 160 trabajadores, la totalidad de su plantel. La compañía ya llevaba alrededor de siete meses con la actividad paralizada y ahora deja a una localidad chica sin una de sus principales fuentes de empleo privado.
La empresa justificó la decisión en la caída de la rentabilidad y en la imposibilidad de competir con productos importados que llegan a precios más bajos. Les dijo a los empleados que el negocio dejó de ser viable y se comprometió a pagar las indemnizaciones correspondientes.
Un anuncio sin aviso y una audiencia en la Provincia
El secretario general del sindicato de obreros papeleros, Gustavo Lanaro, contó que el jueves les comunicaron a los trabajadores, sin ningún aviso previo, que la fábrica cerraba.
El Ministerio de Trabajo bonaerense salió a marcar la cancha. Habló de un «fuerte impacto» para Tornquist, donde la papelera era empleadora de trabajo calificado, y dispuso la intervención de su delegación regional. También convocó a la empresa y al sindicato a una audiencia para abordar el conflicto.
El grupo se queda con el negocio, pero importa
Papelera del Sur fue fundada en 1960 y desde 1973 pertenece al Grupo HZ, que se define como uno de los más importantes del packaging en Latinoamérica. Hoy la controla Interpack, una de las firmas del grupo, y produce cartulina especial. También opera en Brasil y Uruguay.
La producción rondaba los 7 millones de kilos mensuales y en el último tiempo había bajado a unos 5 millones. Las imprentas de Interpack seguirán funcionando, pero ya no se abastecerán de la planta de Tornquist: van a importar la cartulina a un costo menor. El grupo sigue en el negocio, pero con la producción hecha afuera.
Un sector que no levanta
El cierre llega mientras el packaging tiene una demanda potencial enorme. El comercio electrónico generó 181,5 millones de órdenes de compra en el primer semestre de 2026. Con el 60% de entregas a domicilio que informa la cámara del sector (CACE) y un supuesto de uso de cajas de entre 70% y 90%, se estima una demanda de 150 a 200 millones de cajas de cartón por año. Es un cálculo sobre supuestos, no un dato oficial.
El caso se suma al de Celulosa Argentina, la mayor papelera del país, hoy en manos del financista Esteban Nofal. Cerró el segundo trimestre de su ejercicio, al 31 de agosto, con pérdidas por $14.196,2 millones. Es casi 87% menos que el rojo de $109.432 millones del mismo período del año anterior, cuando las plantas estuvieron paradas varias semanas. La empresa habla de una «paulatina recuperación», pero admite que el mercado local de papeles de impresión y escritura sigue deprimido.
Lectura política
Para el gremio y la Provincia, el foco inmediato está en las indemnizaciones y en el futuro de 160 familias. La audiencia va a mostrar si hay margen para algo más que una negociación de salida.
De fondo queda el argumento de la empresa: producir en el país ya no cierra frente al producto importado. El grupo lo resolvió sin romper su negocio, porque cierra la fábrica pero mantiene la cadena con insumos de afuera. Cada caso como este se suma a la discusión sobre la competitividad industrial, con un sector papelero que perdió una planta y todavía no ve la recuperación completa.























