Las multis aprovechan la apertura del cepo y giran US$ 4.000 millones afuera
Con la restricción para los dividendos ya levantada, las filiales de empresas extranjeras mandaron a sus casas matrices un monto sin precedentes en diez años. La pregunta que se abre es cuánta presión sumará eso al mercado oficial de cambios.
La flexibilización del cepo para los dividendos funcionó como válvula de escape: en los primeros nueve meses del año, las multinacionales que operan en el país giraron a sus casas matrices cerca de US$ 4.000 millones, una cifra sin antecedentes en la última década según los registros del Banco Central.
El ritmo, sin embargo, empezó a aflojar. En septiembre los envíos fueron de US$ 205 millones, muy por debajo del promedio mensual de US$ 616 millones que se venía registrando desde abril, de acuerdo con el cálculo de LCG.
Una apertura con condiciones
El Gobierno levantó las restricciones en abril de 2025, pero con una condición: solo pueden girarse las utilidades del ejercicio 2025, no los saldos acumulados de años anteriores. Es decir, la ventana existe, pero no es total.
El contraste con el pasado es marcado. Entre 2016 y 2019 hubo libertad para remesar y los giros tocaron picos de US$ 3.107 millones en 2016 y US$ 2.180 millones en 2017. Después llegó una etapa mucho más restrictiva, que se extendió hasta abril de 2025. Y en 2011, antes de que Cristina Kirchner impusiera el cepo, las remesas superaban los US$ 4.400 millones, unos US$ 6.500 millones a valores de hoy.
Con las restricciones vigentes, las compañías tenían que reinvertir sus ganancias o recurrir al contado con liquidación, aceptando pérdidas patrimoniales por la brecha cambiaria.
Energía, química y alimentos, al frente
Según el cálculo de EcoGo sobre datos del BCRA, casi la mitad de los giros se concentra en tres rubros. Energía encabeza con US$ 945 millones, casi el 25% del total, impulsada sobre todo por las multis de Vaca Muerta. Le siguen la industria química, caucho y plástico (US$ 460 millones) y alimentos, bebidas y tabaco (US$ 370 millones).
La minería, otro de los sectores favorecidos por la reconfiguración económica del Gobierno y con fuerte presencia de capital extranjero, remitió casi US$ 185 millones. En la lista también aparecen oleaginosas, entidades financieras, transporte, automotrices, gas, electricidad y comercio.
El dólar, en el horizonte
Buena parte de esas divisas se compra en el mercado oficial, así que los giros pueden presionar sobre el tipo de cambio. Eso ocurre aun cuando sigue vigente el cepo para que las empresas compren dólares con fines de ahorro o atesoramiento, sin fecha estimada para su levantamiento.
Lo que viene podría ser más exigente. EcoGo estima que la renta de capital del primer semestre creció frente a 2025 y que el saldo acumulado llegó a US$ 8.160 millones. No todo se girará como dividendo, porque parte puede reinvertirse, pero el margen para nuevos envíos es amplio.
La lectura política es doble. El Gobierno exhibe la apertura como señal de previsibilidad hacia el capital extranjero, y los sectores que más giran son justamente los que celebra como ganadores del nuevo esquema. Pero la contracara es una demanda de divisas que el Banco Central tendrá que administrar sin apurar la salida del cepo para el atesoramiento, una definición que sigue sin calendario.























