Vargas propone un apagón de apuestas online en escuelas y biometría para jugar
El senador bonaerense presentó un proyecto que combina bloqueo de sitios en el Wi-Fi estatal, validación de identidad con el RENAPER y campañas en las aulas. Busca instalar en la Legislatura el debate sobre la ludopatía adolescente sin tocar el modelo de administración del juego.
El senador bonaerense Sergio Vargas presentó un proyecto de ley para blindar a los menores frente a las apuestas digitales: bloqueo de los sitios de juego en las redes Wi-Fi del Estado provincial y un sistema obligatorio de reconocimiento facial para quienes quieran operar en las plataformas.
La iniciativa parte de un dato que el legislador puso sobre la mesa: según planteó, uno de cada cuatro adolescentes ya apostó dinero por internet. Vargas sostuvo que el avance de estas aplicaciones en los celulares de los estudiantes «no puede esperar los tiempos de los debates burocráticos».
Un cerco tecnológico
El primer eje es el control de acceso. El proyecto exige validar la identidad de los usuarios escaneando el código QR del DNI y con reconocimiento facial con prueba de vida, con datos cotejados contra las bases del RENAPER. La autenticación del rostro tendría que repetirse cada vez que se ingrese a la aplicación para jugar.
El segundo punto es el llamado «apagón virtual»: los sitios de apuestas deportivas y juegos online quedarían bloqueados en las redes Wi-Fi administradas por la Provincia. Alcanzaría a escuelas públicas y privadas de todos los niveles, instituciones sanitarias, establecimientos penitenciarios, bibliotecas y otras dependencias de la administración pública.
Prevención y protocolo en las aulas
El texto también prevé una campaña educativa permanente en primarias y secundarias de toda la provincia, con actividades sobre los efectos de la ludopatía digital, capacitación docente y herramientas para decisiones financieras informadas.
Suma un protocolo de actuación ante casos de riesgo o presunto juego problemático en la escuela. Contempla la intervención de equipos de orientación, la participación de las familias, la articulación con los servicios de salud y el respeto por la intimidad de los chicos.
Control y rendición de cuentas
La propuesta obliga además a publicar informes anuales con los controles realizados, el alcance de las campañas, las consultas y derivaciones, y los recursos presupuestarios ejecutados.
Vargas aclara que no pretende reabrir la discusión sobre cómo se administra el juego, sino montar un «cerco sanitario» para la infancia. Con ese recorte intenta correrse de la pelea de fondo sobre el negocio y sumar apoyos en torno a un tema de alta sensibilidad social. Queda por verse si el proyecto logra tratamiento en comisión y cómo reaccionan el oficialismo provincial y las plataformas, que deberían adaptar sus sistemas de verificación.

























