Los empresarios que pagan la visita se aseguran un cara a cara con León XIV
Un grupo reducido de aportantes será recibido por el papa apenas termine la primera misa, en una carpa VIP. Después, varios de ellos pasan al encuentro más político del viaje, con sindicatos y movimientos sociales en la misma sala.
Los empresarios que pusieron plata para la visita del papa León XIV tendrán su momento a solas con él: el lunes, apenas termine la misa en el Monumento a los Españoles, un grupo reducido de aportantes será recibido en una carpa VIP montada cerca del altar. El Episcopado, organizador del encuentro, todavía ajusta los detalles.
El formato cambió. Estaba previsto hacerlo en la Nunciatura, pero se decidió moverlo para que, en palabras del Episcopado, «el Papa pueda descansar» allí. Será breve, porque la mayoría de los hombres de negocios tiene que llegar horas después a otra cita con el pontífice en la UCA.
Quiénes son los que pagan
Los nombres se mantienen en reserva, pero se manejan algunos: José Luis Manzano, que sería el que más recursos desembolsó hasta ahora, su socio Daniel Vila, Eduardo Eurnekian y los petroleros Marcos y Alejandro Bulgheroni. Cada uno podrá ir con un acompañante.
La página oficial de la gira incluye a buena parte de los aportantes. Figuran el Santander, Edenor y Edemsa, Techint, Vista, Mercedes Benz, OSDE, Movistar, Andreani, PWC, Accenture y Marriott, entre otras. Todos aparecerán en un libro de recuerdo que se editará cuando el papa emprenda el regreso.
El costo y la comparación con España
Según números preliminares, la visita costará unos 30 millones de dólares, una cifra parecida a la de la reciente visita pontificia a España. La diferencia es que aquella se extendió seis días y esta tendrá la mitad. Con ese presupuesto, el aporte privado pasa a ser una pieza central de la logística.
La UCA, el encuentro más político
Después del saludo, varios empresarios se trasladarán a la UCA, donde se espera a unos 1100 dirigentes del sindicalismo, las empresas, las cooperativas y los movimientos sociales. Es el encuentro más político de todo el viaje.
Ahí podría aparecer una mención explícita a Enrique Shaw, ejecutivo y accionista de Cristalerías Rigolleau cuya beatificación fue aprobada el 18 de diciembre de 2025 y que podría ser el primer santo empresario argentino. Falta fijar la fecha de la ceremonia, que sería en el país el año próximo. Quienes impulsan la causa esperan que León XIV la anuncie durante este viaje, aunque hasta ahora no hay confirmación.
Lectura política
El esquema deja un mensaje doble. Los grandes aportantes consiguen un contacto cercano con el papa antes de compartir sala con los gremios y los movimientos sociales. La Iglesia, por su parte, necesita ese financiamiento privado y a la vez debe cuidar que no se lea como un privilegio. Un gesto del papa hacia Shaw ordenaría el mensaje a favor del empresariado, aunque eso todavía no está confirmado.























