Milei deja afuera a los expresidentes de la cita con León XIV y desoye a la Iglesia
La Casa Rosada armó una lista de invitados que mezcla a toda la dirigencia en funciones y excluye a los exmandatarios. La Iglesia intentó revertirlo, pero el Presidente no cedió.
Javier Milei resolvió que ningún expresidente estará en el encuentro del papa León XIV con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático. La Iglesia Católica intentó intervenir para que se revisara la decisión, pero el mandatario se mantuvo firme.
Quedaron sin invitación Alberto Fernández, Cristina Fernández de Kirchner, Eduardo Duhalde, Adolfo Rodríguez Saá, María Estela Martínez de Perón y Mauricio Macri. El acto será el domingo 8 de noviembre a las 18:30 en el Palacio Libertad.
Quiénes sí van
Según la información oficial, asistirán la vicepresidenta Victoria Villarruel, los 24 gobernadores, el jefe de Gobierno porteño, diputados y senadores. También habrá integrantes de la Corte Suprema, representantes del cuerpo diplomático y de la sociedad civil.
Mauricio Macri no estará en esa cita, pero sí participará de otras actividades de la visita, en su caso como invitado del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Invitaciones con repercusión en redes
La diputada correntina Virginia Gallardo mostró en sus redes la invitación que recibió desde Presidencia. Publicó una imagen retocada con inteligencia artificial en la que aparece junto a su hija y al Papa. «Qué alegría, qué nervios, qué bendición», escribió, y recordó que se formó en un colegio de monjas.
El gobernador sanjuanino Marcelo Orrego también confirmó que fue invitado. Durante la inauguración de una escuela en Chimbas dijo que le pediría al Papa por los sanjuaninos y por su provincia.
Lectura política
Con la lista cerrada, Milei ordena el tablero a su manera: reúne a toda la dirigencia en ejercicio y deja afuera a quienes ya no tienen cargo, sin importar el color político. La negativa pese a la gestión de la Iglesia muestra que la Casa Rosada decide quién comparte foto con el Papa y que no está dispuesta a negociarlo. El caso de Macri, que igual tendrá su lugar vía la Ciudad, deja a la vista que parte del juego se resuelve por canales paralelos.























