Alak y Bianco lanzan un plan a 60 años y le marcan la cancha al mercado inmobiliario
Desde el Salón Dorado de la Gobernación, el intendente platense y el ministro de Gobierno bonaerense presentaron un esquema que prohíbe construir en zonas inundables y obliga a los desarrolladores a ceder suelo. La Provincia lo muestra como modelo para otros distritos.
El intendente de La Plata, Julio Alak, y el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, presentaron en el Salón Dorado de la Casa de Gobierno el Plan Bicentenario de Ordenamiento Territorial 1882–2082. Es una hoja de ruta para ordenar el crecimiento de la capital provincial durante las próximas seis décadas, con la idea de recuperar para el Estado la decisión sobre el uso del suelo.
Al acto asistieron autoridades provinciales y municipales, entre ellas el concejal Sergio Resa y el urbanista catalán Josep María Llop Torné.
El Estado, otra vez al centro
Alak planteó el plan como una disputa de fondo sobre quién define el rumbo de la ciudad. Sostuvo que el proyecto pone el interés público por delante «del que llega primero» o «del que más puede», y dejó una frase que resume el enfoque: «una ciudad no se ordena sola». También dijo que la planificación debe trascender los períodos de gobierno y que aspira a que sirva de referencia para otros municipios bonaerenses.
Bianco ubicó la iniciativa dentro de la política territorial de la gestión de Axel Kicillof. Recordó que en diciembre de 2019 solo nueve municipios tenían planes de ordenamiento y que hoy son 25. Enumeró tres pilares: planificación, articulación con las intendencias y cumplimiento de la normativa vigente.
Qué cambia para los desarrolladores
El plan se organiza en seis ejes: infraestructura verde y azul para regular el drenaje, una ciudad compacta que frene el avance de la mancha urbana sobre áreas frágiles o productivas, patrimonio histórico y rol de capital, diversificación productiva con protección del cordón frutihortícola, movilidad con transporte público y ferrocarril, y mecanismos de gestión para llevar las normas a la práctica.
Las herramientas son concretas. Quedan vedadas las urbanizaciones en zonas de alta peligrosidad hídrica. Cada nuevo emprendimiento tendrá que ceder parcelas para espacios verdes, calles y equipamiento comunitario, y construir obras internas para retener el agua de lluvia dentro del propio predio.
Plusvalía para vivienda y un consejo de control
El plan reestructura el Banco Municipal de Inmuebles y formaliza la contribución por Valorizaciones Inmobiliarias, con la que el Estado recupera parte del mayor valor que gana la tierra privada gracias a la obra pública. Lo recaudado irá en forma exclusiva a un Fondo Municipal de Desarrollo Urbano y Territorial, destinado a vivienda social, integración socio-urbana de barrios populares y nuevos espacios públicos.
El esquema incluye además acceso a la información pública, publicidad de los actos urbanísticos y la creación del Consejo de Ordenamiento Urbano y Territorial, que hará el seguimiento de las políticas aplicadas.
El documento lo elaboró el Municipio junto a organismos bonaerenses como la Autoridad del Agua y ARBA, con aportes de la UNLP, la UCALP, la UTN, la CIC y colegios profesionales, financiamiento del Consejo Federal de Inversiones y asistencia técnica de la consultora CEPA.
Lectura política
La foto con Bianco en la Gobernación muestra a Alak respaldado por la Provincia en un tema sensible: la tensión entre el desarrollo inmobiliario y las inundaciones. Para el gobierno de Kicillof, el plan funciona como vidriera de una política territorial que quiere exportar a otros distritos. El desafío será de aplicación: que las restricciones y la captación de plusvalía resistan la presión del sector privado.























