Larroque capitaliza los Juegos Bonaerenses en Mar del Plata y le apunta a Nación
El ministro bonaerense hizo balance de la edición 35 con un guiño a la coordinación con Montenegro y una crítica al Gobierno nacional por el vaciamiento de los Evita.
El ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés «Cuervo» Larroque, cerró la edición 35 de los Juegos Bonaerenses con un balance muy positivo y lo usó para marcar la cancha frente a la Casa Rosada. Mar del Plata fue la sede, y según el funcionario la semana de competencia dejó un movimiento económico estimado en 21 mil millones de pesos.
Larroque destacó que el dinero llegó por los gastos de los participantes en hotelería y comercio, y lo resumió con una frase: «Son libertarios, pero no tontos». Aseguró que todo funcionó bien.
Un guiño a Montenegro
El ministro elogió la coordinación con el municipio anfitrión y señaló un detalle: desde que volvió a la intendencia Guillermo Montenegro, el trabajo conjunto se «aceitó». Lo vinculó con las tensiones y situaciones de transición que atravesaba el distrito.
El comentario deja ver que en la Provincia registraron la diferencia en la mesa de trabajo antes y después del regreso del intendente.
Subsidios y pelea con Nación
La instancia final reunió a más de 30 mil finalistas de 133 municipios. La Provincia les aporta subsidios para que cada comuna pueda afrontar los gastos de traslado y estadía de sus delegaciones.
Larroque lo encuadró como «un acto de justicia social» en un contexto en el que, a su juicio, el gobierno nacional desertó de sus responsabilidades y depredó los Evita.
Lectura política
El balance le permite al gobierno bonaerense mostrar gestión y volumen económico en una de las ciudades más codiciadas del distrito, con un elogio a la relación con un intendente de otro signo político. Al mismo tiempo, el ministro refuerza la comparación con Nación: mientras la Provincia sostiene el evento y financia a las comunas, la Casa Rosada aparece como la que se retiró del deporte social.

























