Kicillof desembarca en Jujuy, le marca la cancha al PJ nacional y defiende las PASO
El gobernador bonaerense salió a plantear que el armado peronista se construye desde los territorios y no por decisión de arriba. En paralelo, selló una alianza institucional con un gobernador radical.
Axel Kicillof aprovechó su paso por Jujuy para dejar una señal puertas adentro del peronismo: la alternativa opositora, sostuvo, se arma en las provincias y escuchando a los dirigentes locales, no con bajadas de línea. El gobernador bonaerense habló en una conferencia de prensa previa a su reunión con referentes del PJ jujeño.
Con el 2027 en el horizonte, el mensaje apunta a la discusión de fondo del espacio: cómo se ordena la unidad y quién tiene la lapicera. «Está todo el mundo cansado de que vengan con el dedo», disparó, y aclaró que su visita era para escuchar y ver cómo contribuir.
Una alternativa todavía en obra
Kicillof admitió que el armado opositor está en plena construcción. «Estamos en esa etapa», dijo, y remarcó que el trabajo hay que hacerlo en el territorio.
También se metió en la pelea por las reglas electorales. Defendió que se mantengan las PASO como herramienta para resolver candidaturas de manera más democrática, incluso dentro del propio peronismo y ante una eventual ampliación del espacio. Acusó al Gobierno nacional de querer eliminarlas y de achicar los canales de participación.
Críticas a Milei y a su modelo
El mandatario bonaerense calificó de «muy grave» el escenario nacional y puso en duda que el oficialismo pueda sostenerse otros cuatro años. Dijo que, de ser así, el país quedaría «muy pequeño y muy precario».
Cuestionó además el relato macroeconómico de la Casa Rosada: según planteó, lo que funciona son las finanzas y dos o tres sectores ligados a los recursos naturales, mientras quedan afuera los pequeños y medianos productores. Dijo haber encontrado en Jujuy un cuadro social, laboral y productivo muy parecido al bonaerense, y definió al de Milei como un gobierno centralista y poco federal que piensa en un país para muy pocos.
Convenio con un gobernador de otro signo
La agenda institucional incluyó una reunión con el gobernador jujeño Carlos Sadir, de la UCR, con quien firmó un convenio marco de colaboración. El acuerdo contempla siete convenios de cooperación en Gobierno Digital, Trabajo y Empleo, Deportes, Minería, Desarrollo Agrario y Seguridad.
«No somos del mismo partido que el gobernador, pero podemos hablar», subrayó Kicillof.
La jugada tiene doble lectura. Hacia afuera, lo muestra tendiendo puentes federales con un mandatario no peronista, en contraste con el estilo que le atribuye a la Casa Rosada. Hacia adentro, instala la idea de que su construcción pasa por recorrer el interior y escuchar a las bases, en un momento en que el PJ discute cómo se definen las candidaturas.























