Un abogado sostiene que Cristina puede ser candidata y abre una grieta jurídica
Contra la lectura dominante, el letrado Santiago Bertamoni distingue entre postularse y asumir. Si el Congreso reduce la pena de inhabilitación, dice, la expresidenta podría tener una salida.
La idea de que Cristina Kirchner quedó afuera de cualquier boleta electoral tiene un contrapunto jurídico. El abogado y analista Santiago Bertamoni afirmó que la condena firme no le impide ser candidata, aunque admitió que, con la ley vigente, no podría asumir si ganara.
El planteo corre el eje de la discusión pública, donde postulación y ejercicio del cargo suelen tratarse como una sola cosa. Para Bertamoni son dos momentos distintos y la inhabilitación solo alcanza al segundo.
Candidata sí, funcionaria no
Bertamoni reconoció que la expresidenta está condenada y que el proceso se cerró con una resolución de la Corte. Aclaró que más adelante podría discutirse la regularidad del juicio, pero que por ahora la sentencia está firme.
Su tesis es que la inhabilitación para ejercer cargos públicos no cercena de manera automática el acto de presentarse a una elección. En sus palabras: «Hoy con la ley vigente no puede asumir, pero candidata puede ser».
El «caminito» de la ley penal más benigna
La salida que describe pasa por el Congreso. Si los legisladores sancionaran una norma que achique la pena de inhabilitación, el principio de la ley penal más benigna obligaría a aplicarla de forma retroactiva. Y si el plazo reducido ya estuviera cumplido, la condenada quedaría habilitada.
Bertamoni usó la analogía de un escribano condenado con inhabilitación para ser funcionario: si después se reduce la escala penal, puede volver a ser candidato. Para el caso de Cristina, concluyó que si gana no podrá asumir salvo que el Congreso acorte los plazos, y que ahí hay un camino abierto.
Gran electora y un vice con el poder
El escenario que se desprende de ese razonamiento tiene también un costado político. Con la expresidenta en la boleta como «gran electora», arrastrando votos, un vicepresidente ungido por ella quedaría automáticamente en la primera línea del poder si la fórmula ganara.
Bertamoni se desmarcó del kirchnerismo. Dijo que no es cristinista y que le cuesta encontrar algo que haya hecho bien, pero sostuvo que el análisis se apoya en la ley y no en la persona, y que las garantías valen para todos. Recordó que Raúl Alfonsín le permitió a Videla defenderse en un juicio y cerró con una frase: que compitan y gane quien tenga que ganar en las urnas.
La tesis no cambia la situación procesal de Cristina Kirchner, pero reabre un debate que muchos daban por terminado. Todo depende de una condición que hoy no existe: una reforma en el Congreso que reduzca la inhabilitación. Hasta que eso ocurra, la discusión es jurídica, aunque el kirchnerismo tiene motivos para seguirla de cerca.























