Macri marca la cancha ante Milei: Brasil y la prensa abren una grieta en el PRO
El saludo a Lula, que la Casa Rosada evitó, y la frase presidencial sobre los periodistas aceleraron la diferenciación del macrismo. Por ahora no hay ruptura: el PRO sigue acompañando el rumbo económico.
El triunfo de Lula da Silva en Brasil destapó una incomodidad que el PRO venía acumulando con el Gobierno de Javier Milei. Mauricio Macri felicitó al presidente brasileño por su cuarto triunfo electoral, mientras la Casa Rosada guardaba silencio, y el partido empezó a hablar abiertamente de diferencias de fondo.
Una fuente del partido lo resumió así: «Esto de Brasil fue un punto de inflexión». Según esa misma voz, hay otra diferenciación más reciente, vinculada con los ataques a la prensa.
Un saludo que expone el contraste
El lunes, mientras Milei evitaba felicitar a Lula tras su victoria sobre Flávio Bolsonaro, el PRO difundió un comunicado en X. Destacó que el vínculo con Brasil es «histórico y permanente» y llamó a fortalecer el diálogo bilateral. Macri, por su parte, saludó al pueblo brasileño y le deseó prosperidad al nuevo mandato.
El contraste es nítido porque el Presidente había respaldado a Bolsonaro durante la campaña. La distancia se volvió más visible todavía por las revelaciones sobre la intervención de funcionarios argentinos en el operativo que permitió la salida de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos.
En el entorno del expresidente sostienen que las diferencias ideológicas no pueden condicionar la relación con uno de los principales socios comerciales del país. Y que los presidentes, como los técnicos de fútbol, pasan, pero los países quedan.
La prensa, el otro frente
El malestar no se limita a la política exterior. Macri les pidió a sus dirigentes una postura firme en defensa de la libertad de prensa, un tema que incomoda al partido desde las últimas declaraciones de Milei.
El detonante fue la cena de la Fundación Faro, donde el Presidente habló de «quemar en la hoguera» a periodistas que investigaron el caso de la criptomoneda $LIBRA. Las organizaciones periodísticas lo rechazaron, y también lo hizo Patricia Bullrich, quien consideró que la expresión cruzó un límite.
Desde el macrismo aseguran que nunca compartieron el estilo de confrontación permanente con el periodismo. Según una fuente partidaria, el PRO mantiene una línea de principios sobre la institucionalidad que no coincide con la del Gobierno.
Bullrich, coincidencia sin deshielo
La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado fue la única de la mesa política oficialista que cuestionó públicamente los dichos de Milei. Este miércoles también reconoció el triunfo de Lula y escribió en X que «la gente decide en las urnas y su voluntad se respeta». Además, cuestionó lo que considera una utilización de la Justicia contra Flávio Bolsonaro tras su derrota.
Las coincidencias públicas con Macri no implican una recomposición. Según una fuente cercana al expresidente, ambos siguen sin hablarse, y en el macrismo todavía pesa que Bullrich dejara el PRO, que había presidido, para sumarse a La Libertad Avanza. «No hay marcha atrás con eso», resumieron desde su entorno.
Distancia calculada
El PRO no rompe con el oficialismo: sigue de acuerdo con el rumbo económico y con parte de las reformas estructurales, aunque aclara que eso no equivale a avalar todas las posiciones del Presidente. La distancia, por ahora, no se tradujo en una decisión política concreta.
La jugada le sirve a Macri para recuperar perfil propio sin pagar el costo de un quiebre. Fija posición en política exterior, institucionalidad y libertad de prensa, tres terrenos donde Milei sumó roces, y deja abierta la pregunta de hasta dónde llegará esa diferenciación cuando haya que votar o negociar.























