Milei se juega con Bolsonaro y abre un frente con Lula tras la fuga a Miami
El Gobierno ayudó a escapar al candidato derrotado en Brasil, que tenía prohibido salir del país. La Justicia federal ya pidió informes, y el vínculo con Lula queda en su peor momento.
Flavio Bolsonaro llegó a Miami después de salir de Brasil pese a una orden judicial que se lo impedía, con un paso clave por la Argentina. Ya en Estados Unidos, se proclamó «líder de Brasil», denunció fraude en el triunfo de Lula y agradeció a Donald Trump y a Javier Milei por el operativo que lo llevó junto a su familia.
La maniobra empeoró una relación entre Milei y Lula que ya estaba rota. La agresividad pasó de la retórica a los hechos: el Gobierno argentino no solo dejó pasar a Bolsonaro, sino que lo ayudó a escaparse.
Un asesor presidencial en el medio
Santiago Caputo, asesor presidencial, quedó identificado después de haber participado de la salida de Bolsonaro. Un control vehicular de la policía de Misiones lo detuvo cuando se trasladaba en una camioneta del Ente Binacional Yacyretá con patente diplomática.
El episodio consta en el acta electrónica de la Unidad Regional IV de Seguridad Vial, en la localidad de Capiovi, registrada a las 02:50. Es un dato que ubica a un hombre de confianza de Milei dentro del dispositivo.
La Justicia federal mira el operativo
El fiscal federal de Puerto Iguazú, Fabián Martínez, pidió informes a distintos organismos oficiales. Quiere saber cómo ingresó Bolsonaro al país y si existía algún impedimento legal para que lo hiciera.
Una fuente judicial planteó el escenario más favorable para el Gobierno: si no había restricción, «el problema es de Brasil y no nuestro». Ese es también el atenuante técnico: la orden del juez Alexandre de Moraes debía hacerla cumplir el sistema migratorio brasileño, no el argentino.
Lula, ganador por poco
El domingo, en la segunda vuelta, Lula se impuso con el 51,8% de los votos contra el 48,2% de Bolsonaro. Remontó así el resultado de la primera vuelta, que había favorecido a su rival por dos puntos.
El contexto agrava el gesto: Buenos Aires eligió ayudar al derrotado, que denuncia fraude, y no al presidente que seguirá gobernando Brasil cuatro años más.
La agenda sigue
Mientras tanto, el oficialismo mantiene su calendario. El Senado sesiona desde las 14 para buscar la aprobación de la nueva ley de salud mental, con cambios, y también tratará beneficios para planes de inversión desde US$12 millones y la regulación del mercado de carbono.
Karina Milei viaja a Rosario tras la visita presidencial a una mina de litio en Catamarca. Allí se hará una ronda de negocios RIGI con el gobernador Maximiliano Pullaro, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
La lectura política es que Milei profundiza su alineamiento con Trump y con el bolsonarismo, aun a costa de un choque diplomático con el principal socio comercial de la Argentina. El costo ahora depende de lo que encuentre la fiscalía y de cómo responda Brasilia.























