Gendarmería no puede validar los audios de Spagnuolo y la causa ANDIS entra en zona gris
El peritaje no confirma ni descarta la autenticidad de las grabaciones que salpicaron a Karina Milei. La defensa gana argumentos, pero la investigación sigue abierta en manos de Lijo.
La Dirección de Criminalística y Estudios Forenses de Gendarmería Nacional concluyó que no es posible determinar si los audios atribuidos a Diego Spagnuolo son auténticos ni asignar las voces a los imputados en la causa por presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad. El resultado desactiva, al menos por ahora, la prueba que había dado impulso al expediente.
El informe tampoco dice que las grabaciones sean falsas: dice que no hay base técnica para validarlas. La diferencia es clave en la disputa que se viene.
Una cadena de custodia rota
Los peritos consignaron que la cadena de custodia se interrumpió antes de que el material llegara a la instancia pericial. Ese quiebre condicionó todo el análisis, porque impide asegurar que los archivos examinados sean los mismos que se obtuvieron en origen.
Además, los archivos que en una primera evaluación reunían condiciones para ser analizados mostraron rasgos compatibles con una regrabación, el fenómeno conocido como transferencia acústica. El documento también detectó discontinuidades abruptas e inconsistencias acústicas incompatibles con una grabación continua, que podrían responder a cortes o ediciones posteriores.
La sombra de la inteligencia artificial
El peritaje aclaró que no se pudo descartar una manipulación de las piezas ni el uso de herramientas de inteligencia artificial para alterar o generar voces. Era justamente la hipótesis que había planteado la defensa de Spagnuolo, y fue ese planteo el que llevó a la Justicia a ordenar el estudio técnico. Los peritos de las partes coincidieron en que lo analizado no permite una conclusión definitiva.
Las grabaciones describían un supuesto esquema de cobro de sobornos a prestadores y droguerías ligado a la compra de medicamentos. En uno de los fragmentos se mencionaba que parte de esos fondos estaría destinada a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, un dato que fue central para que la causa tomara velocidad.
Qué sigue en el juzgado de Lijo
El expediente continúa a cargo del juez federal Ariel Lijo, que deberá evaluar el alcance del informe y las medidas de prueba pendientes. La imposibilidad de autenticar los audios no implica, por sí misma, el cierre de la investigación sobre las irregularidades denunciadas.
La lectura política es doble. Para el entorno de Spagnuolo, el peritaje es un argumento para poner en duda el material que lo comprometió. Para la investigación, el desafío es sostener la causa con otras pruebas que no dependan de unos audios que quedaron sin validar. La pelota ahora está en el despacho de Lijo.























