La pobreza porteña ya arranca en $1,7 millones y el alquiler ni entra en la cuenta
El costo de vida en la Ciudad volvió a acelerar en octubre y la comida le gana al resto de los precios. Para los inquilinos, la vara real está bastante más arriba que la oficial.
Una familia porteña de cuatro integrantes necesitó $1.724.966 en octubre para no ser considerada pobre, según el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad (IDECBA). Pero ese número tiene una trampa: está calculado para un hogar que es dueño de su casa, es decir, sin pagar alquiler.
El cálculo toma a una pareja de 35 años, ambos activos, con dos hijos de 9 y 6. La línea de pobreza de ese hogar subió 2,2% respecto de septiembre, mientras que la canasta total de consumo avanzó 2,6%.
El escalón de la clase media, más lejos
Superar la línea de pobreza no alcanza para respirar. Entre los $1.724.966 y los $2.192.165 está el tramo de los «no pobres vulnerables»; recién desde esa última cifra empieza el sector medio frágil, que llega hasta los $2.740.206. La clase media, según esta vara, va de ahí hasta los $8.768.660, y desde ese monto empiezan los sectores acomodados.
La indigencia, en tanto, se ubicó en $949.701 para el mismo hogar. Una familia que ingresa $1,8 millones deja de ser pobre en la estadística, pero sigue en el escalón más expuesto a cualquier sacudón de precios.
La comida corre más rápido
La canasta total para el hogar de cuatro llegó a $2.192.165, contra $2.135.852 de septiembre: $56.313 más en un mes. Frente a octubre de 2025, cuando costaba $1.628.925, la suba interanual es de alrededor de 34,6%.
La canasta alimentaria quedó en $1.050.735, con un aumento mensual de $34.645 y una variación interanual de 37,6% (hace un año costaba $763.763). Es decir, los alimentos suben por encima del conjunto, justo el rubro que menos margen de ajuste deja a los hogares de menores ingresos.
Qué pasa con quienes viven solos
El informe también mide hogares unipersonales. Para un hombre de 25 años, activo y propietario, la línea de indigencia fue de $311.377 y la de pobreza de $630.549 mensuales. Su canasta total llegó a $797.794, el piso para entrar al primer escalón del sector medio.
El IDECBA también calculó los valores para una pareja de adultos mayores inactivos y propietarios de su vivienda.
Lectura política: los datos vuelven a poner sobre la mesa la distancia entre los ingresos y el costo real de vivir en la Ciudad. Como el cálculo oficial deja afuera el alquiler, el umbral efectivo para los inquilinos es más alto que el publicado, un dato que alimenta la discusión sobre salarios, paritarias y poder adquisitivo. Con los alimentos creciendo más rápido que el resto de la canasta, la presión sobre los ingresos medios y bajos seguirá siendo un tema central en la agenda económica.























