El papa León XIV desplaza la Marcha del Orgullo de Plaza de Mayo tras negociar con Macri
La Ciudad y las organizaciones LGBTIQ+ descartaron mover la fecha, pero la marcha del sábado ya no arrancará donde lo hizo en las últimas ediciones. El operativo por la llegada del pontífice, el domingo, ordenó el mapa.
La 35ª Marcha del Orgullo LGBTIQ+ se hará este sábado 7 de noviembre, pero sin su postal de las últimas ediciones: no se concentrará en Plaza de Mayo. El motivo es el operativo de seguridad por la llegada del papa León XIV, prevista para el domingo 8, que obligó a las organizaciones convocantes y al Gobierno porteño de Jorge Macri a sentarse a negociar.
La salida de la mesa fue sostener la fecha, con otro recorrido. La posibilidad de pasar la marcha a otro día fue descartada.
Una Casa Rosada «esterilizada»
Durante las reuniones quedó claro que el perímetro de la Casa Rosada debía permanecer «esterilizado» en los días previos a la llegada del pontífice. Las restricciones serán estrictas durante las 24 horas anteriores al arribo: no se podrá estacionar ni circular en vehículo por el anillo principal.
El ingreso peatonal quedará limitado a residentes y trabajadores, que deberán acreditar su condición con DNI o declaración jurada.
Un acuerdo y un nuevo mapa
La organización había comunicado a fines de septiembre que, junto al Gobierno de la Ciudad, intercambiaron propuestas y alternativas, y celebró la «capacidad de diálogo y acuerdo» que permitió compatibilizar la marcha con el operativo papal.
La jornada arrancará a las 10 en el escenario de la 9 de Julio, entre Sarmiento y avenida de Belgrano. En la Plaza de los Dos Congresos se instalarán cerca de 450 puestos de emprendimientos, organizaciones y proyectos independientes. A las 16 las columnas avanzarán hacia el Congreso, donde se leerá el documento y habrá espectáculos de cierre, con María Becerra como número central.
Un reclamo que le habla al poder
La consigna será «Cuando el odio avanza, el orgullo en las calles es resistencia». La convocatoria reúne a colectivos de distintas provincias, con reclamos por una Ley Integral Trans, una nueva normativa antidiscriminatoria y reparación histórica para travestis y personas trans mayores.
A eso se suman las repercusiones del reciente ataque transfóbico contra trabajadoras sexuales en los Bosques de Palermo, que según los organizadores volvió a mostrar la violencia estructural y la falta de respuestas de la Justicia.
La lectura política es doble. Para la Ciudad, el acuerdo le permite mostrar que pudo ordenar el espacio público sin chocar con una marcha masiva en la antesala de una visita de alto voltaje. Para las organizaciones, la movilización queda a pocas horas de la llegada del papa, con un reclamo de derechos que ya no se escuchará frente a la Casa Rosada sino en el Congreso.























