Fibromialgia: un proyecto transversal busca avanzar en la Legislatura bonaerense y garantizar derechos
La iniciativa propone un abordaje integral de la enfermedad, con eje en la atención médica, la capacitación profesional y el acompañamiento de las personas afectadas.
La falta de reconocimiento de la fibromialgia y las dificultades para acceder a un diagnóstico y a tratamientos adecuados forman parte de los problemas que busca abordar un proyecto que avanza en la Cámara de Diputados bonaerense. La iniciativa, impulsada por Ayelén Rasquetti, de Fuerza Patria, se unificó con propuestas de la diputada radical Alejandra Lordén y de la exlegisladora del PRO Fernanda Antonijevic, en una construcción que reúne antecedentes de distintos espacios políticos.
El expediente obtuvo dictamen favorable en la Comisión de Salud Pública el 14 de octubre y ahora debe pasar por Legislación General y Presupuesto e Impuestos antes de quedar en condiciones de llegar al recinto.
En conversaciones con POLITICAR, Rasquetti, explicó que uno de los principales problemas es que la falta de reconocimiento específico de la enfermedad puede generar dificultades para justificar ausencias laborales y acceder a una atención adecuada.
“Ningún médico puede justificar una ausencia laboral por una enfermedad que no está reconocida pero que en la realidad incapacita a muchísimas mujeres a realizar sus tareas laborales”, dijó.
La legisladora también advirtió que algunas personas reciben tratamientos bajo otros diagnósticos, una situación que puede facilitar el acceso a determinadas prestaciones, pero que no resuelve el problema del reconocimiento de la patología. El proyecto busca avanzar hacia un abordaje integral que contemple la detección temprana, la atención especializada y la capacitación de los profesionales sanitarios.
Un acuerdo que cruza las fronteras partidarias
La unificación de las propuestas tiene una particularidad política: reúne iniciativas presentadas desde espacios diferentes. Rasquetti integra Fuerza Patria, Lordén pertenece a la UCR y Antonijevic presentó su proyecto durante su mandato en el PRO. El texto común recupera así una demanda que lleva años presente en la agenda legislativa.
“La verdad es que la fibromialgia no es un tema que haya descubierto yo”, señaló Rasquetti. Y agregó que el proyecto no nació de la propuesta de una única diputada, sino de una construcción colectiva entre sectores que recibieron reclamos de personas afectadas por la enfermedad.
La coincidencia en este expediente contrasta con las diferencias que atraviesan otras discusiones sanitarias en la Legislatura. Los proyectos de Kicillof para integrar el sistema de salud bonaerense y crear una empresa provincial de medicamentos encontraron cuestionamientos de La Libertad Avanza, el PRO y otros bloques, principalmente por el financiamiento, la intervención estatal y el funcionamiento de las nuevas estructuras propuestas.
No se trata de iniciativas equivalentes ni de una misma discusión parlamentaria. Sin embargo, los dos escenarios muestran que la posibilidad de construir acuerdos depende de los contenidos de cada proyecto, sus mecanismos de implementación y las obligaciones que se asignan al Estado.
El desafío de pasar del dictamen a la implementación
En el caso de la fibromialgia, Rasquetti considera que la puesta en marcha no debería depender de la creación de una estructura sanitaria completamente nueva. Según explicó, los hospitales y los medicamentos ya forman parte del sistema de salud, por lo que uno de los desafíos será coordinar la capacitación de los profesionales y organizar la atención.
La diputada manifestó expectativas de que el proyecto pueda avanzar antes de que finalice el año legislativo, aunque reconoció que todavía deben alcanzarse acuerdos para completar el recorrido parlamentario.
La aprobación de una ley, de todos modos, no resolvería automáticamente las dificultades que enfrentan los pacientes. La cobertura efectiva, la formación profesional, los mecanismos de diagnóstico y la articulación entre la Provincia, los municipios y las obras sociales serán aspectos centrales para determinar el alcance de la futura política.
Por ahora, el acuerdo entre bloques permitió unificar las propuestas y avanzar en comisión. El próximo desafío será conseguir los dictámenes restantes y llevar la iniciativa al recinto, para que la discusión sobre el reconocimiento de la fibromialgia se traduzca en obligaciones concretas para el sistema sanitario bonaerense.























