Massa y Cristina reciben a los armadores de Lula y Kicillof queda afuera de la foto
Los estrategas de la remontada brasileña pasaron más de cuatro horas con dos de los jugadores del peronismo rumbo a 2027. El gobernador bonaerense, en cambio, no estuvo en la agenda.
Tres de los armadores de la campaña con la que Lula da Silva dio vuelta el balotaje contra Flávio Bolsonaro aterrizaron en Buenos Aires y dividieron su agenda entre Sergio Massa y Cristina Kirchner. Axel Kicillof, uno de los nombres que se anotan para 2027, no figuró en ninguna reunión.
André Janones, Chico Kertész y Rafael Marroquim fueron recibidos el lunes, por separado, en encuentros que se estiraron bastante más de lo previsto. Primero pasaron por las oficinas del Frente Renovador, en Retiro, y después por el departamento de San José 1111, donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria.
Mate, camisetas y WhatsApp
Con Massa la charla duró dos horas y media. El exministro de Economía tomó mate, los brasileños bebieron agua y no hizo falta traductor: los tres se manejaron en español. Los visitantes se fueron con camisetas de la Selección argentina.
No era un primer contacto. Los brasileños ya conocían a Massa desde la campaña presidencial de 2023, cuando Lula envió colaboradores para asistirlo en su intento de llegar a la Casa Rosada.
Lo que más le interesó fue la maquinaria digital: el «Ejército de Lula», un canal de WhatsApp que superó los diez millones de seguidores. Janones, diputado, le contó cómo lo armó y cómo usó transmisiones en vivo con Lula para responder a las noticias falsas que, según los estrategas, difundía el bolsonarismo.
En el massismo creen que el gran desafío del peronismo es encontrar un perfil de ese tipo: no un legislador fuerte en redes, sino alguien capaz de conectar con quienes no se sienten representados por la dirigencia tradicional. Al final Massa preguntó en qué trabajaban ahora y le respondieron que la movilización sigue, ahora para acompañar las reformas de Lula. «No bajamos los brazos», resumieron. Quedaron en verse en la asunción del presidente brasileño, prevista para el 5 de enero de 2027, y Massa dejó abierta una nueva visita: «Después del 5 los traigo para acá».
Dos horas más en San José 1111
De ahí los brasileños siguieron hacia el departamento de Cristina Kirchner. La idea era una conversación breve, pero también se extendió unas dos horas.
Le reconstruyeron el trabajo político y comunicacional desde los años en que Lula estuvo detenido hasta su regreso al poder y su reelección. Le explicaron cómo organizaron las comunidades digitales y cómo combinaron el canal de WhatsApp con la movilización callejera, además de la necesidad de sostener la organización después de las elecciones y convertir seguidores digitales en una comunidad activa.
La visita coincidió con una entrevista de la expresidenta con The Washington Post, en la que afirmó su intención de volver a competir electoralmente cuando recupere «sus derechos políticos».
La ausencia de Kicillof
El gobernador bonaerense quedó afuera, un dato que no pasó inadvertido por su peso en la discusión sobre una eventual candidatura presidencial del peronismo. Desde su entorno le restaron trascendencia y explicaron que los tres brasileños eran contactos que Massa había establecido.
La lectura es inevitable: Massa se anota como el interlocutor local del laboratorio que dio vuelta una elección en Brasil y ya habla de una segunda visita, mientras Cristina vuelve a ser parada obligada y mantiene viva su apuesta electoral. Kicillof, que no estuvo, tendrá que mostrar su propio manual de campaña en una interna que empieza a calentarse.























