Milei parte a España sin decir palabra de EEUU y Bullrich le marca la cancha
Mientras el Presidente cruza el Atlántico con la elección estadounidense todavía abierta, el riesgo país toca su nivel más alto en un año y la senadora libertaria exhibe su tropa en Diputados. El Gobierno, además, tuvo que dar marcha atrás con un impuesto que había enviado al Congreso.
Javier Milei salió rumbo a España a las 23 para participar de la Cumbre Iberoamericana, sin pronunciarse sobre las elecciones de medio término en Estados Unidos. Cuando el Presidente despegó, los demócratas ya se encaminaban a quedarse con la mayoría del Senado, un escenario poco amigable para su principal aliado internacional, Donald Trump.
En Casa Rosada siguieron el recuento con atención y prefirieron la cautela, a diferencia de lo que ocurrió con las elecciones en Brasil. En España lo espera el canciller Pablo Quirno, otra pieza clave de la política exterior libertaria.
El mercado no espera
El riesgo país cerró en 831 puntos básicos, 26 más que el día anterior (+3,2%), y marcó su valor más alto desde las legislativas de 2025. En los dos primeros días hábiles de noviembre trepó 44 unidades (+5,6%) y desde enero acumula una suba de 260 (+45,5%).
Hay factores externos, como las elecciones estadounidenses, la regulación de la inteligencia artificial y las presiones fiscales en países desarrollados. Pero el indicador también lee la incertidumbre política local.
Bullrich muestra músculo
La senadora Patricia Bullrich reunió en unas oficinas de Palermo a los diputados que le responden y a otros dirigentes. Los encuentros son periódicos; la novedad fue que su propio sector se ocupó de difundir la foto, el mismo día en que se suspendió una reunión de la mesa política del Gobierno.
El gesto se lee como una demostración de fuerza frente a una administración con la que, según se describe, la senadora encuentra cada vez más diferencias.
Marchas atrás y flancos abiertos
Economía retirará del proyecto de Ley de Competitividad Financiera el artículo que gravaba con Ganancias la compraventa de cedears. La decisión llegó tras las críticas en redes sociales a una reforma enviada al Congreso apenas un día antes. Desde el ministerio lo explicaron así: «Quedó de un borrador viejo. ¡Ya se está corrigiendo!»
Otro frente se abrió en torno a Santiago Caputo, asesor presidencial, señalado por su presunta participación en la salida de Flavio Bolsonaro de Brasil. El episodio reaviva el debate sobre las atribuciones de la SIDE, que están contempladas en el proyecto de la «Ley Malvinas», cuyo dictamen el oficialismo había logrado avanzar la semana pasada.
Lectura política
Milei viaja con un aliado externo debilitado, un mercado que le cobra la incertidumbre y una aliada interna que aprovecha el momento para marcar volumen propio. El silencio presidencial sobre Estados Unidos deja la iniciativa a otros, y en la Casa Rosada pesa más la prudencia que cualquier definición. Lo que venga en el Congreso, con la ley de competitividad y el proyecto con la SIDE, medirá cuánto margen conserva el Gobierno para ordenar su propia tropa.























