Los municipales bonaerenses cortaron la autopista a La Plata y amenazan con medidas más duras
FESIMUBO bloqueó por completo la Buenos Aires-La Plata, dos semanas después de cortar la colectora de Panamericana. En Merlo y Esteban Echeverría, un ingresante cobra entre $200 mil y $300 mil, con la línea de indigencia en $240 mil.
La Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (FESIMUBO) cortó por completo la autopista Buenos Aires-La Plata. Dos semanas antes había bloqueado la colectora de Panamericana. El gremio advirtió que, si no hay respuesta, las próximas acciones serán cada vez más drásticas.
El reclamo parte de un cuadro salarial crítico: casi todos los trabajadores municipales cobran por debajo de la línea de pobreza. En distritos como Merlo y Esteban Echeverría, un ingresante se lleva entre $200 mil y $300 mil de bolsillo, muy cerca de la línea de indigencia, fijada en $240 mil, que cubre solo la Canasta Básica Alimentaria y ningún otro gasto.
Un escalafón lejos de la pobreza
Para superar la línea de pobreza hacen falta alrededor de $1,5 millón. En el escalafón municipal solo llega a esa cifra el personal jerárquico, con título, antigüedad y gente a cargo, y no en todos los municipios. Desde diciembre de 2023, la pérdida de poder adquisitivo supera los treinta puntos.
Complementar el sueldo con aplicaciones, changas, emprendimientos o venta por cuenta propia ya era habitual. Ahora esos rubros están saturados en los barrios populares y muchos trabajadores recurren a comedores y merenderos comunitarios y parroquiales.
IOMA, IPS y el Consejo del Empleo Municipal
El segundo eje del reclamo es el desfinanciamiento del IOMA y del IPS, junto con la demora en convocar al Consejo del Empleo Municipal (CEM), previsto en la ley 14656. Mientras tanto, la contratación precaria crece a ritmo acelerado: los intendentes toman cada vez más monotributistas y cooperativistas y demoran los pases a planta.
Un centro de estudios sindical calcula que esa práctica le cuesta al IOMA $90 mil millones al año. Esas figuras no aportan a las cajas provinciales sino a ARCA, así que la obra social bonaerense deja de percibir esos recursos.
Esas contrataciones son justamente las que debería discutir el CEM, pero la convocatoria no llega. La ley fue obra de Doval en su paso por Diputados, en 2014, y ni Daniel Scioli ni María Eugenia Vidal la cumplieron durante sus mandatos.
«En pandemia atendimos enfermos, enterramos a los muertos, recogimos la basura, gracias al trabajo municipal la sociedad no colapsó. Hay que ver qué pasa si hay otra pandemia», advierten desde el sector, con enojo.
























