Milei no saluda a Lula y reúne al Gabinete tras la derrota de su apuesta en Brasil
Con Flávio Bolsonaro fuera de juego, la Casa Rosada eligió el silencio y la cancillería tampoco habló. Milei arranca la semana con agenda de puertas adentro y un Gabinete en pleno.
El Gobierno de Javier Milei no emitió ningún mensaje por la victoria de Lula da Silva en el balotaje de Brasil, una elección en la que el Presidente había respaldado con fuerza a Flávio Bolsonaro, el candidato derrotado. Ni el mandatario, ni el canciller Pablo Quirno, ni las cuentas oficiales de Casa Rosada o de la Oficina del Presidente (OPRA) se pronunciaron hasta el momento.
El silencio no pasa inadvertido en la región: Milei y el colombiano Abelardo de la Espriella fueron los únicos mandatarios que evitaron saludar al presidente reelecto.
Una apuesta que se cae y un saludo que no llega
La diferencia entre el compromiso político que mostró Milei durante la campaña brasileña y la ausencia de gestos tras el resultado deja abierta una pregunta sobre la relación con el principal socio comercial del país. Por ahora, el Ejecutivo no explicó si prepara algún mensaje o si optará por mantener la distancia.
Gabinete en pleno y audiencia con la Orden de Malta
Con ese telón de fondo, el Presidente encabeza este lunes una nueva reunión de Gabinete en la Casa Rosada. Antes, abrirá la semana de actividades oficiales con una audiencia al príncipe y gran maestre de la Soberana Orden de Malta, Frey John Dunlap.
Movimientos en el organigrama
En paralelo, el Boletín Oficial publicó dos decretos con nuevas designaciones: una en la Subsecretaría de Políticas Familiares, dependiente del Ministerio de Capital Humano, y otra en la Unidad de Comunicación de Gestión, en la órbita de la Jefatura de Gabinete.
Lectura política
Milei apostó fuerte a un resultado que no se dio y ahora administra las consecuencias con el silencio como única respuesta. La reunión de Gabinete le permite ordenar la agenda interna, pero el vacío diplomático con Brasilia queda como un frente que tarde o temprano tendrá que resolver, sobre todo si la Cancillería no define cómo seguirá el vínculo con Lula.























