Cristina y Máximo siguen por pantalla el arranque del juicio Hotesur-Los Sauces
Con la expresidenta ausente de la sala y un tribunal dividido sobre la presencialidad, el expediente que busca probar si los fondos de Báez volvieron a la familia Kirchner empezó sin el clima de tensión de otros juicios.
Arrancó en Comodoro Py el juicio oral contra Cristina Kirchner y Máximo Kirchner por Hotesur y Los Sauces, pero sin ellos en la sala. Ambos siguen la primera etapa de manera virtual, y eso le sacó a la apertura buena parte del voltaje político que suelen tener estos procesos.
La audiencia comenzó a las 10.10 en la sala AMIA. Todavía faltaba conectarse uno de los acusados: el secretario del tribunal avisó que no estaba Lázaro Báez.
Un tribunal dividido por la presencialidad
La decisión de la virtualidad la tomó por mayoría el Tribunal Oral Federal Nº 5, que integran José Michilini, Fernando Machado Pelloni y Adriana Palliotti. Michilini y Machado Pelloni la firmaron; Palliotti votó en disidencia y sostuvo que los imputados deben estar físicamente presentes tanto en la lectura de las acusaciones como en las indagatorias.
El presidente del tribunal explicó que el fallo de la Cámara Federal de Casación Penal, que unificó ambas causas en un solo debate, llegó cuando faltaba poco para el inicio. Eso, dijo, volvía difícil organizar en tan poco tiempo la comparecencia personal de todos los acusados. Aclaró además que la excepción rige solo para la etapa de lectura: después, los imputados deberán participar de forma presencial. Los abogados, en cambio, tienen que estar en la sala desde este viernes.
Qué se juzga y quién acusa
La Justicia buscará determinar si parte del dinero que recibió Báez volvió al patrimonio de los Kirchner a través del alquiler de hoteles y propiedades. Además de la expresidenta y su hijo, están acusados empresarios y otros imputados que fueron profesionales, mediadores o directivos de las sociedades involucradas, entre ellos Romina Mercado.
Los fiscales de la instrucción, Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques, toman a Vialidad como delito precedente en el caso de Báez, y a Oil Combustibles para López y De Sousa. En el juicio esa línea la sostendrá el fiscal Diego Velasco. Es el mismo expediente de Vialidad en el que Cristina Kirchner ya fue condenada a seis años de prisión.
Un clima distinto al de Cuadernos
En la sala hubo poco movimiento y un ambiente cordial entre abogados y funcionarios judiciales, un contraste fuerte con el arranque del juicio de los Cuadernos, hace casi un año. Estuvo el abogado de la expresidenta, Carlos Beraldi, y también el excontador Víctor Manzanares, que eligió asistir acompañado por su defensor, Roberto Herrera. Se reforzó la seguridad en el sector del edificio donde funciona la sala.
La jornada se dedica a leer el requerimiento de elevación a juicio. Si las partes no acuerdan un resumen, la lectura puede llevar varios días, y Cristina y Máximo Kirchner deberán permanecer conectados todo ese tiempo. El debate seguirá a razón de tres audiencias por semana y se transmitirá por YouTube.
La virtualidad le ahorra a la expresidenta la postal de otro desfile por Comodoro Py, pero el alivio es transitorio: cuando terminen las lecturas, Cristina y Máximo tendrán que presentarse en persona. Para él es además la primera vez frente a un tribunal, y para el kirchnerismo, otro capítulo de un mapa judicial que sigue sumando frentes.























