El massismo se anota un dictamen unánime para dotar de Taser a la Bonaerense
El Frente Renovador consiguió respaldo de todo el arco político para llevar al recinto su proyecto de armas menos letales, una bandera que abre matices dentro del peronismo. La jugada confirma la apuesta de Massa por una agenda de seguridad con impacto territorial.
El Frente Renovador consiguió dictamen favorable por unanimidad en la comisión para que la Legislatura bonaerense trate en el recinto un proyecto que habilita el uso de pistolas Taser por parte de la Policía de la Provincia. La iniciativa nació en el massismo y abrió un debate puertas adentro del PJ.
El autor es el diputado Carlos Puglelli, presidente de la Comisión de Seguridad y Asuntos Penitenciarios, con la cofirma de su compañera de bloque Ayelén Rasquetti. La idea es dotar a la fuerza de armas menos letales, con reglas de uso y controles.
Un apoyo que desborda al peronismo
Además del Frente Renovador, firmaron el dictamen La Libertad Avanza, el PRO, Unión y Libertad, Nuevos Aires y el diputado Juan José Esper. Es un consenso transversal que le da al proyecto un piso sólido para llegar al recinto.
El texto modifica la Ley 13.482 para incorporar dispositivos electrónicos conductores de energía por proyectil, que «solo produzcan efectos pasajeros en el organismo humano, sin provocar la pérdida de conocimiento». Prohíbe de forma expresa los dispositivos de contacto directo cuyo fin o efecto principal sea causar dolor mediante descargas.
Capacitación, principios y límites
El proyecto exige capacitación específica, obligatoria, acreditada y continua antes de portar el arma. Incluye manejo técnico, efectos y riesgos sobre el cuerpo, protocolos, desescalada, uso gradual de la fuerza y primeros auxilios.
Fija cinco principios rectores: legalidad, necesidad, razonabilidad, progresividad y proporcionalidad. Solo podrá usarse cuando los medios no violentos resulten ineficaces o insuficientes y haya peligro inminente para el policía, para terceros o para la propia persona involucrada. Únicamente el personal activo que apruebe exámenes técnicos y psicofísicos podrá portarla.
El expediente se apoya en la llamada regla de Tueller: un agente tarda al menos 1,5 segundos en desenfundar y disparar, tiempo en el que un agresor con un cuchillo recorre unos 6,5 metros. Puglelli lo planteó así: «Si ya le damos armas letales a la policía, lo que implica todo un riesgo, ¿por qué no legislar sobre armas no letales?». También subrayó que no se trata solo de entregar el elemento, sino de sumar capacitación, estudios y protocolos.
Un debate viejo y con grietas en el PJ
La discusión no es nueva. Sergio Berni, hoy jefe del bloque de senadores peronistas, había impulsado la compra de estos dispositivos cuando estaba al frente de Seguridad, aunque nunca llegaron a la portación efectiva. Del otro lado, la exdiputada Susana González, vinculada al intendente de Ensenada Mario Secco, presentó un proyecto para prohibir las armas no letales. En el Senado, Marcelo Leguizamón, del bloque Hechos UCR Identidad, promovió expedientes en la misma línea que el Frente Renovador.
La movida encaja en la estrategia que Sergio Massa le fijó a sus legisladores: priorizar una agenda de gestión sobre seguridad con impacto territorial y correrse de las discusiones electorales internas del peronismo bonaerense. Con el aval de la oposición dialoguista y de LLA, el massismo gana volumen propio en un tema sensible y deja a los sectores del PJ que piensan distinto en una posición incómoda de cara al recinto.






















