Hadad le apunta a Menem por la educación y reclama un sistema unitario
El fundador de Infobae pidió volver a un esquema nacional y poner en cuestión la facultad de las provincias de armar sus programas y pagar los sueldos docentes. Además anticipó que el año próximo piensa dedicarle mucho tiempo al tema.
Daniel Hadad ubicó en la década del 90 el origen de la crisis educativa argentina y propuso un camino inverso: un único programa nacional, con formación docente exigente. Para el empresario, el error fue que el gobierno de Carlos Menem les devolviera a las provincias la potestad de crear programas educativos y pagar los sueldos de los maestros.
La definición la dio en una entrevista con Hernán Iglesias Illa, escritor y cofundador, junto al ex ministro macrista Pablo Avelluto, de La Agenda, la revista digital del Gobierno porteño. Hadad fue directo: quiere una Argentina «unitaria» en educación y sin vueltas con los docentes: «el docente que no esté capacitado que se vaya a su casa».
El ranking que le duele
Para sostener su diagnóstico, Hadad recurrió a una comparación regional. Según dijo, en 1997 la Argentina era el segundo país más alfabetizado de Latinoamérica y hoy ocupa el puesto 19, un lugar por debajo de El Salvador, que según él es el 18.
El dato del segundo lugar coincide con las mediciones de comprensión lectora de la región de aquel año, en las que el país quedó solo detrás de Cuba. Hoy, en cambio, superan a los alumnos argentinos países como El Salvador, Perú, Costa Rica, Brasil y Uruguay, entre otros.
Celulares, lectura y empleo
Hadad también se mostró preocupado porque la gente lee cada vez menos y lo hace en formatos cortos, algo que a su juicio implica un cambio social profundo. Citó el efecto Flynn y ubicó en 2016 el momento en que se frenó la mejora generacional del coeficiente intelectual. Para explicarlo, mencionó a Jonathan Haidt, autor de «La generación ansiosa», y el impacto del celular.
Después ató la escuela al mercado laboral: dijo que el conocimiento es hoy lo único que garantiza un trabajo y que la habilidad la dan la educación o el manejo de la inteligencia artificial. Aclaró, además, que cree «en una muy buena educación pública» y recordó su paso por un colegio parroquial humilde de Flores.
Un esquema con historia
El sistema que Hadad cuestiona se consolidó con la ley 24.049, de 1991, que transfirió a las provincias los colegios secundarios y terciarios que dependían de la Nación. Las escuelas primarias ya habían pasado a la órbita provincial en 1978, durante la dictadura.
La lectura política es doble. Por un lado, Hadad pone en agenda una discusión incómoda para los gobernadores, que hoy manejan sus sistemas educativos, y que pocos dirigentes se animan a plantear de frente. Por otro, el propio empresario anticipó que el año próximo probablemente ya esté al 100% en el país, con mucho tiempo dedicado a la educación junto a think tanks, ONG como Argentinos por la Educación y universidades. Ya había planteado en agosto una agenda centrada en educación, ciencia e inteligencia artificial, así que el tema parece ser su próxima apuesta pública.























