Las universidades vuelven al paro y le suman presión a Milei por el Presupuesto 2027
Docentes y nodocentes arrancan este miércoles una nueva tanda de medidas de fuerza con un reclamo central: que la Casa Rosada cumpla la Ley de Financiamiento Universitario. El conflicto llega en pleno debate presupuestario.
El sistema universitario nacional entra este miércoles 28 de octubre en una nueva escalada de conflicto con el Gobierno de Javier Milei. Docentes y nodocentes paran en todo el país contra el recorte de fondos y para exigir que se aplique la ley que ordena recomponer el financiamiento de las casas de estudio.
La CONADU Histórica definió un paro de una semana completa para la docencia universitaria y preuniversitaria, que va del miércoles 28 de octubre al martes 3 de noviembre. La medida fue aprobada por unanimidad en el Congreso Extraordinario del gremio y se enmarca en un plan de lucha nacional.
Los nodocentes, con cuatro jornadas
Por su lado, la FATUN, que agrupa al personal nodocente, fijó cuatro días de paro sin concurrencia a los lugares de trabajo: el miércoles 28, el martes 3, el jueves 12 y el lunes 16 de noviembre. El cronograma incluye además acciones de visibilización sobre la situación salarial y presupuestaria.
En la provincia de Buenos Aires, la medida alcanza a las universidades nacionales y puede afectar tanto el dictado de clases como las tareas administrativas y de servicios, según cuánto adhiera cada gremio. En la Universidad Nacional de La Plata, los nodocentes de ATULP ya confirmaron que acompañan el esquema de FATUN desde el primer día.
La ley como bandera
El eje del reclamo es que el Ejecutivo cumpla de manera efectiva la Ley de Financiamiento Universitario (27.795), que prevé mecanismos para asegurar recursos a las universidades públicas y contempla la actualización de los salarios del sector. A eso se suma la queja por la pérdida de poder adquisitivo: los gremios piden una recomposición que permita recuperar ingresos frente a la inflación.
El Presupuesto 2027, en la mira
La protesta se cruza con la discusión del Presupuesto 2027. Las organizaciones sindicales reclaman que el proyecto incluya partidas suficientes para el funcionamiento de las universidades, la investigación y la enseñanza, y para atender las necesidades salariales del personal.
La lectura política es clara: con el calendario de paros extendido hasta mediados de noviembre, los gremios buscan que el conflicto universitario acompañe cada paso del debate presupuestario. Para la Casa Rosada, el desafío es que una ley vigente, que sus propios adversarios usan como bandera, siga siendo el punto de choque mientras negocia los números del año próximo.























