Milei se enreda con el «no llego a fin de mes» y su imagen negativa toca el 56%
Sus dichos desde España sobre quienes dicen no llegar a fin de mes dispararon la conversación digital y empujaron el rechazo cinco puntos por encima de su promedio mensual. Lejos de cerrar el tema, el Presidente le dio a la oposición un flanco sensible para explotar.
La polémica frase de Javier Milei sobre la gente que dice no llegar a fin de mes le salió cara en términos de imagen: el martes, según la consultora Ad Hoc, su nivel de rechazo subió cinco puntos por encima del promedio mensual y quedó en 56%.
El informe describe el episodio como un impacto negativo que sumó críticas y subió el volumen de conversación en torno al jefe de Estado. Los dichos fueron, además, el tema dominante entre todo lo que se habló del Presidente en esa jornada.
Pico de menciones en octubre
Según la medición, la frase generó el mayor pico mensual de menciones a Milei en redes y portales de noticias en lo que va de octubre. Es decir, el Presidente logró lo que suele buscar, ser el centro de la escena, pero con un saldo que no lo favorece.
El episodio ocurrió durante su visita a España, donde habló con la prensa y cuestionó la idea de que en la Argentina «la gente pase diez días sin comer ni beber».
La defensa: «slogan barato»
Milei razonó que quien dice que el día 20 se quedó sin dinero no puede sostener que vive diez días sin comer ni beber, y calificó ese planteo como «un slogan barato para afectar a la emocionalidad».
Fue más allá: sostuvo que, ante quienes reconocen que pueden tener privaciones, lo que corresponde mirar es el indicador de pobreza. Es decir, volvió a refugiarse en las estadísticas oficiales frente a un reclamo que la gente vive en el bolsillo.
Lectura política
El dato muestra el riesgo de discutir en tono de chicana un tema tan sensible como el poder adquisitivo. Para la oposición, la frase es una ventana para instalar la idea de un Presidente alejado de la calle; para el Gobierno, el desafío es que la discusión no se corra de los números que considera su mejor argumento. La medición de Ad Hoc sugiere que, al menos esta vez, el cálculo no le rindió.






















