Julio Zamora, el intendente que desafía al kirchnerismo y busca armar una tercera vía
Julio Zamora, actual intendente de Tigre, va por su tercer mandato consecutivo y se consolida como una figura cada vez más incómoda para el kirchnerismo.

En 2023, Zamora logró un triunfo resonante al imponerse a Malena Galmarini —referente del Frente Renovador y esposa de Sergio Massa— en una elección atravesada por tensiones internas dentro de Unión por la Patria. Lo hizo con una particularidad que expuso con claridad el conflicto: debió competir dentro de la boleta presidencial de Juan Grabois, luego de que el oficialismo le negara la posibilidad de ir junto a la fórmula Massa-Rossi.
Ese episodio marcó un punto de quiebre. Desde entonces, Zamora redobló su apuesta: busca construir un nuevo espacio político que rompa con la lógica binaria entre Axel Kicillof y Cristina Fernández de Kirchner. «Ni Axel ni Cristina me escuchan», lanzó recientemente, en una frase que sintetiza su malestar con la conducción actual del peronismo. Según él mismo denunció, no ha sido posible sentarse en una mesa con dirigentes de peso para discutir propuestas de futuro ni delinear un horizonte común para el movimiento. Esa ausencia de diálogo, asegura, empuja a muchos a buscar alternativas.
La convocatoria fue clara: construir una opción política frente al gobierno de Javier Milei, que no se limite a repetir viejas fórmulas ni a encerrarse en la rosca partidaria. En ese marco, Zamora trabaja en la formación de un espacio propio, que trascienda las fronteras del peronismo tradicional. Su objetivo es sumar a sectores del PRO, la UCR y a lo que él llama «peronistas republicanos desencantados con el filo-kirchnerismo».
En esta construcción lo acompañan otros dirigentes que también se distanciaron del núcleo duro kirchnerista, como Juanchi Zabaleta, ex intendente de Hurlingham y exministro de Desarrollo Social; Fernando Gray, intendente de Esteban Echeverría y uno de los críticos más persistentes de la conducción de La Cámpora; y Guillermo Britos, jefe comunal de Chivilcoy con origen en el peronismo, pero de perfil autónomo.
La apuesta es ofrecer una alternativa que combine gestión, moderación y capacidad de diálogo, frente a una dirigencia polarizada que, considera, ha perdido conexión con los problemas reales de la gente.
Desde Tigre, Zamora proyecta así una tercera vía que desafía tanto al oficialismo kirchnerista como a la oposición dura, con la ambición de ocupar un lugar central en la reconfiguración del mapa político bonaerense.


