PAMI en terapia intensiva: deuda millonaria, una cúpula que quiso irse y un Gobierno que no atiende el teléfono
Las clínicas paran, los médicos de cabecera denuncian recortes de hasta el 50% y la obra social de casi seis millones de jubilados ofrece aumentos del 4% contra una inflación que la triplica. En la Casa Rosada, silencio.
La obra social de los jubilados atraviesa la peor crisis desde que Javier Milei llegó a la Casa Rosada, y el Gobierno parece decidido a administrarla con el silencio. El PAMI, que cubre a casi seis millones de personas, acumula deudas con prestadores, conflictos abiertos con clínicas, médicos y farmacias, y una conducción que en agosto quiso dar un paso al costado y no la dejaron.
El 5 de agosto, el director ejecutivo Esteban Leguízamo y su segundo, Carlos Zamparolo, pusieron sus cargos a disposición. El Ministerio de Salud no aceptó las renuncias y la Casa Rosada congeló los cambios. Desde entonces, la conducción formal sigue en su lugar, pero el poder real del organismo se desplazó hacia la síndica general, María Florencia Zicavo, designada en abril y con un rol que, en los papeles, es de control y auditoría.
Una deuda que nadie quiere ver
Ya en abril, fuentes oficiales reconocían una deuda de alrededor de $500.000 millones con clínicas, sanatorios, médicos y farmacias. El ministro de Salud, Mario Lugones, pidió auxilio al Ministerio de Economía y no obtuvo respuesta. Su frase de entonces, “el PAMI está pagando”, quedó como una postal de la negación oficial.
Los números del sector privado explican el desborde: entre diciembre de 2023 y julio de 2026, la inflación acumulada fue del 241,8%, mientras que la cápita que paga el PAMI subió en promedio un 110,55%. Las cámaras de prestadores calculan un atraso de entre el 100% y el 131%. Frente a eso, la oferta del organismo fue una actualización de alrededor del 4%.
Clínicas paradas y Santilli sin responder
El 21 y 22 de octubre, más de cien clínicas y sanatorios de todo el país suspendieron la atención programada a afiliados del PAMI. Las cámaras del sector habían pedido el 14 de septiembre una audiencia urgente con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, con el respaldo de más de 30 asociaciones regionales. Nunca hubo respuesta.
El conflicto tampoco se limita a las clínicas. En abril, una resolución modificó sin consulta previa el esquema de pago de unos 8.000 médicos de cabecera, que denunciaron reducciones de hasta el 50% en sus ingresos y fueron al paro con el respaldo de ATE y UPCN. Los farmacéuticos bonaerenses advirtieron que la entrega de medicamentos quedaría sujeta al stock de cada local.
El ajuste con nombre y apellido
La crisis del PAMI no es un accidente administrativo: es la consecuencia de una caída real superior al 10% en las transferencias del Tesoro y de una política que trata a la salud de los jubilados como una variable más del superávit. Mientras tanto, el organismo perdió unos 1.500 trabajadores desde diciembre de 2023 y el Gobierno avanza con un nuevo plan de retiros voluntarios en la administración pública.
En el medio quedan los afiliados: jubilados que no consiguen turno, que pagan remedios que antes eran gratuitos o que llegan a una clínica y se encuentran con que solo atienden urgencias. Para ellos, la discusión sobre aranceles y cápitas tiene una traducción mucho más simple: el sistema que debía cuidarlos se está cayendo a pedazos.























