Peña renuncia, se pierde de vista y la bicameral sospecha una fuga a la Argentina
Con el juicio político en marcha y sin rastro público del mandatario, el Congreso corrió la versión de una salida del país y Buenos Aires la desmintió. El Palacio de López responde que Peña sigue en Asunción, pero sin decir dónde.
La renuncia de Santiago Peña abrió una segunda crisis, la de su paradero. En plena sesión bicameral, legisladores aseguraron que el mandatario había salido del país sin avisar, y el Gobierno argentino salió a desmentir que haya cruzado la frontera.
La versión la lanzaron la diputada Yohanna Ortega y el senador Rubén Velázquez, en medio de una sesión que se volvió tumultuosa. Hablaron de un avión privado con destino a Mendoza.
Asilo, Milei y un vuelo desde Madrid
Velázquez fue más lejos. Con el micrófono en la mano, sugirió que Peña habría pedido asilo a Javier Milei, que en esas horas volaba de Madrid a Buenos Aires tras la Cumbre Iberoamericana. «Presumimos que se fue fuera del país», planteó el senador.
El rumor encontró terreno fértil porque el vocero presidencial, Guillermo Grance, admitió que no sabía dónde estaba Peña después de que presentara la renuncia. Los medios paraguayos, además, consultaban a funcionarios de aviación civil.
Buenos Aires cierra la puerta
Desde la Casa Rosada hicieron saber a distintos medios que no hay nada de eso. La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, dijo que monitorean cada media hora los pasos fronterizos con Paraguay y con Brasil, y que hasta el momento Migraciones no registró nada.
Más tarde, Grance bajó el tono desde la Casa de Gobierno. Contó que Peña estuvo todo el día con su equipo de comunicación, grabó el video y firmó la renuncia que se envió al Senado. Después se retiró, preocupado, según el vocero, porque «todos los ahorristas recibieran su dinero». Sobre el paradero, dijo que por seguridad no podía precisar el lugar, pero que el presidente «está en el país, y en la capital».
Defensa en el juicio político
El propio Peña agregó otra capa en X. Escribió que, ante la continuidad del juicio político, se presentará a ejercer su derecho a la defensa, con argumentos y pruebas. Prometió colaborar con las instituciones y pidió que el pago a los ahorristas no quede supeditado a su suerte personal.
Fuentes parlamentarias indicaron que el proceso podría arrancar este viernes en el Congreso, en Asunción. Por eso varios legisladores daban por hecho que el mandatario seguía en territorio paraguayo.
La lectura política es doble. Peña intenta mostrarse dispuesto a dar la cara y a ordenar el reclamo de los ahorristas, mientras que los legisladores que empujan el juicio capitalizan cada minuto de incertidumbre. El hermetismo sobre su ubicación, justificado por razones de seguridad, alimenta las sospechas. Su aparición en el Congreso, de concretarse, será la primera prueba de si la defensa que anunció es real.























