Diego Valenzuela, el intendente que viró hacia Milei y desatendió la agenda social en Tres de Febrero
Desde que asumió la intendencia en 2015, Diego Valenzuela se presentó como un intendente moderno, con discurso técnico y promesas de transformación para el distrito de Tres de Febrero. Sin embargo, con el paso de los años, su gestión fue alejándose de las demandas sociales más urgentes del territorio, al mismo tiempo que se alineaba políticamente con el proyecto de Javier Milei.

Valenzuela fue uno de los primeros intendentes del PRO en dar señales de apoyo a La Libertad Avanza, incluso antes del balotaje presidencial. En su discurso público comenzó a repetir slogans del mileísmo, celebró la motosierra como metáfora de gestión, y se mostró cercano a la narrativa del ajuste y la desregulación.
Su coqueteo con el oficialismo nacional no fue un hecho aislado, sino una jugada política que buscó reposicionarlo en medio del reordenamiento del mapa político bonaerense.
Sin embargo, ese giro ideológico no se tradujo en una mejor calidad de vida para los vecinos de Tres de Febrero. Por el contrario, la gestión local mostró en los últimos años una marcada ausencia de políticas sociales robustas. La inversión municipal en áreas sensibles como desarrollo humano, salud comunitaria y programas de contención social fue mínima en comparación con distritos vecinos, especialmente en un contexto de crisis económica creciente.
Organizaciones sociales y referentes barriales denuncian desde hace tiempo la falta de diálogo con el municipio y la escasa presencia del Estado en los barrios más vulnerables. Los comedores comunitarios siguen desbordados, sin articulación con políticas municipales de asistencia. La precarización laboral, el deterioro de la infraestructura escolar y la falta de acceso a servicios básicos en algunas zonas contrastan con las puestas en escena que promueve el intendente en redes sociales, donde prioriza la estética sobre las soluciones reales.
El perfil de Valenzuela, que alguna vez se mostró como un intendente técnico alejado de la polarización, se desdibujó a fuerza de oportunismo político y una gestión desconectada de las prioridades sociales del distrito. Mientras busca consolidar su figura dentro del nuevo oficialismo nacional, los vecinos de Tres de Febrero siguen esperando respuestas concretas.


