Milei insiste con voltear las PASO, pero los radicales le piden garantías y el reloj le juega en contra
La UCR tiene los votos que la Casa Rosada necesita y no se los da gratis. Mientras tanto, el peronismo bonaerense defiende las primarias y ya piensa en la pelea por 2027.
El Gobierno no suelta la idea de eliminar las PASO, pero la reforma electoral todavía no tiene los números. Los votos de los gobernadores radicales son decisivos en el Congreso y las negociaciones están lejos de cerrarse.
La UCR exige garantías electorales para acompañar el proyecto. El oficialismo, por ahora, esquiva comprometerse con esa demanda.
Un calendario que aprieta
El tiempo es un factor central. La Cámara Nacional Electoral emplazó al Gobierno a resolver el tema este año, y la Casa Rosada sabe que cualquier movimiento fuera de ese plazo quedaría expuesto a una judicialización.
Con el margen cada vez más estrecho, la negociación con los mandatarios radicales pasa a ser la llave de todo el esquema. Y los radicales lo saben.
El peronismo bonaerense se anota en las primarias
Desde el gobierno de Axel Kicillof llegó la primera reacción a las declaraciones de Cristina Kirchner, quien en una entrevista con The Washington Post dijo que podría ser candidata a presidenta en 2027 si recuperara sus derechos políticos.
En conferencia de prensa, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, destacó la vigencia de las primarias. Sostuvo que, si se mantiene el esquema de las PASO, cada sector del peronismo con intención genuina de representar a sus votantes propondrá candidatos. Y cerró: «el pueblo peronista va a definir quién lo representa como candidato a presidente».
Dos lecturas sobre un mismo instrumento
Para Milei, sacar las PASO es una bandera de reforma política. Para el kicillofismo, las primarias son el terreno donde se dirimirá la interna del peronismo, con Cristina y Kicillof como posibles protagonistas.
Si la reforma avanza, se reduce el espacio para esa disputa abierta. Si se estanca, el Gobierno llega a 2027 con las reglas sin cambios y con los radicales habiendo demostrado que su apoyo tiene precio.























