Cuadernos: los excolaboradores blindan a Olazagasti y Baratta va por Cabot
El juicio entra en la etapa de los testigos de las defensas, y todos coinciden en no haber visto nada raro. Mientras tanto, el abogado de Baratta ataca el origen mismo de los cuadernos de Centeno y pide un careo entre dos protagonistas de la investigación periodística.
La causa de los Cuadernos de las Coimas cerró una nueva tanda de testimonios pedidos por las defensas, y el saldo fue favorable para José María Olazagasti, exsecretario privado de Julio De Vido: ninguno de los excolaboradores que pasaron por el estrado dijo haberlo visto cargando bolsos. Al mismo tiempo, la defensa de Roberto Baratta pidió un careo que apunta al corazón de la prueba.
El tribunal todavía no resolvió ese planteo, que se suma a otros pedidos de la defensa del exfuncionario, considerado la mano derecha de De Vido.
Los testigos de Olazagasti, en línea
Leonardo Javier Pantanali trabajó a las órdenes de Olazagasti en el área de Ceremonial y Protocolo del Ministerio de Planificación. Negó haberlo visto transportando bolsos y contó que en 2014 su jefe fue trasladado a la Secretaría de Inteligencia a pedido de Juan Martín Mena. Tras esa salida, Pantanali quedó al frente del área.
Otros excolaboradores del ministerio coincidieron: no vieron movimientos irregulares y sabían del pase a la SIDE, pero dijeron desconocer por qué se había decidido. Ese mismo día declararon también antiguos colaboradores de Fabián Ezequiel García Ramón, exdirector de Energías Renovables.
Mizrahi y la quinta de Zárate
El martes había declarado Horacio Mizrahi, periodista y exfuncionario de Planificación durante la gestión De Vido, que mantenía contacto con Olazagasti. Negó haberlo visto con dinero y dijo no saber que participara en la recaudación de fondos para campañas.
Ante una pregunta de la fiscalía, reconoció que había estado en la quinta de De Vido en Lima, partido de Zárate. Dijo no recordar si fue el 6 de agosto de 2010, la fecha en que el chofer Oscar Centeno anotó ese viaje. Su relato resultó compatible con los registros del exchofer, uno de los pilares del expediente.
Baratta, contra los cuadernos
La defensa de Baratta, uno de los presuntos recaudadores, volvió a embestir contra los cuadernos de Centeno. Pidió un careo entre el periodista Diego Cabot, que lideró la investigación, y Fernando Gutiérrez, exjefe de fotografía del diario donde se publicó, por supuestas diferencias en sus dichos sobre cómo se fotografiaron los registros.
También reclamó que se confronten las versiones de dos exejecutivos de Techint, Luis Betnaza y Héctor Zabaleta.
Lectura política: dos frentes para Cristina
La estrategia de las defensas es clara: desarmar la prueba por el lado de la cadena de custodia de los cuadernos y mostrar que, en el día a día de los ministerios, nadie vio nada. Sobre Cristina Kirchner pesa la acusación de haber sido jefa de la asociación ilícita dedicada a recaudar sobornos de contratistas del Estado.
El calendario judicial no le da respiro: en las próximas horas arranca otro juicio oral en su contra, el de Hotesur-Los Sauces, donde se le imputan lavado de dinero y asociación ilícita por los negocios hoteleros e inmobiliarios de su familia. Dos tribunales y dos expedientes pesados corren en paralelo.























