Lemoine defiende su voto en Diputados y se planta a favor de la imprescriptibilidad
La diputada libertaria contó que fue víctima de una violación y buscó despegarse de la lectura de que se opone a la Ley Segovia. Pidió que el proyecto se discuta en comisión y se vote en la próxima sesión.
Lilia Lemoine salió a aclarar su posición después de votar en contra de un apartamiento en la sesión de Diputados del miércoles 21 de octubre, pedido para llevar al recinto la Ley Segovia. La diputada de La Libertad Avanza reveló en X que fue víctima de una violación en 2006 y dijo estar «totalmente a favor» de que los delitos sexuales no prescriban.
Según su relato, el agresor nunca fue preso. Planteó que, con la ley de registro de ADN, la Justicia todavía podría encontrarlo y detenerlo si el Congreso aprueba la imprescriptibilidad de los delitos de violencia sexual.
El voto, bajo la lupa
Lemoine explicó que votó que no al apartamiento porque su bloque quiere que el tema pase primero por comisión y se vote en la próxima sesión. Pidió, además, que ese voto no se use «para decir que estamos en contra». Cerró con una frase dura: «El violador no se cura, la violación no prescribe». Y agregó que, si dependiera de ella, la pena sería cadena perpetua.
El proyecto, que impulsa el radical Pablo Juliano junto con Yamila Segovia, hermana de la víctima de un caso ocurrido en Puan, se reclamó en el recinto y empezaría a tratarse en comisión la semana próxima.
Qué dice la Ley Segovia
La iniciativa busca que la acción penal y las penas por delitos contra la integridad sexual cometidos contra menores de 18 años sean imprescriptibles. También propone modificar el artículo 67 del Código Penal para que la rebeldía, la fuga o una orden de captura vigente frenen el reloj de la prescripción.
El proyecto cobró fuerza a partir del caso de Alberto Martín Del Valle, acusado de abusar de su hijastra cuando ella tenía 11 años. Estuvo prófugo más de 14 años, desde la orden de captura de marzo de 2012, y fue detenido en agosto en Florencio Varela. Pocos días después, el juez de Garantías Guillermo Mércuri declaró prescripta la acción penal por el abuso sexual agravado y lo sobreseyó en ese expediente. Del Valle sigue detenido por otras causas, entre ellas incumplimiento de deberes de asistencia familiar y falsificación de identidad. La familia apeló el fallo.
Otro proyecto en paralelo
En el mismo terreno corre la iniciativa de la libertaria Virginia Gallardo, presentada el 5 de octubre con firmas de legisladoras de distintos bloques (expediente 5323-D-2026). Propone una reforma más amplia del Código Penal: eliminar la prescripción para delitos con prisión perpetua, extender ciertos plazos y endurecer las penas por abuso sexual. Fue girada a las comisiones de Legislación Penal y de Familias, Niñez y Juventudes.
Los dos textos coinciden en el diagnóstico pero no en el alcance. La Ley Segovia apunta específicamente a los abusos contra menores, mientras que el de Gallardo toca prescripción, suspensión e interrupción de la acción penal y escalas de penas en general.
La lectura política es clara: con un caso que generó indignación pública, ningún bloque quiere quedar asociado a frenar la imprescriptibilidad. Lemoine busca cubrir el flanco que abrió su voto, y el oficialismo prefiere llevar el debate por el carril de las comisiones, donde ya tiene su propio proyecto. La discusión de la semana próxima mostrará si esa postura se traduce en un dictamen o queda en el discurso.























