El Gobierno frena de forma preventiva la compra de Telefónica para evitar un monopolio
La anunciada compra de Telefónica Argentina (Movistar) por parte de Telecom fue suspendida de forma preventiva por el Gobierno nacional. La decisión, comunicada a fines de febrero de 2025, busca dar tiempo a la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) para investigar si la operación podría derivar en una concentración de mercado que atente contra la libre competencia.

Desde la administración de Javier Milei remarcan que se trata de una medida cautelar y preventiva, no una condena. El propio Presidente respaldó públicamente la intervención del Estado, y en recientes entrevistas volvió a criticar con dureza al Grupo Clarín, accionista principal de Telecom.
Con un 40% de participación en Telecom, el Grupo Clarín se vería ampliamente fortalecido con esta adquisición, sumando aún más control en los distintos segmentos del sector. Según estimaciones, si la fusión avanza, Telecom pasaría a concentrar:
● el 80% de la telefonía fija,
● el 61% de la telefonía móvil,
● el 48% del servicio de internet al hogar,
● y el 37% del mercado de televisión paga.
Más allá de su dimensión económica, la operación tiene también un fuerte componente estratégico y político: consolidar a Clarín-Telecom en una posición dominante impediría el ingreso o fortalecimiento de nuevos jugadores del sector, algunos de ellos con vínculos cercanos al Gobierno, como el Grupo Werthein, Eduardo Eurnekián o José Luis Manzano. La eventual fusión también bloquearía la posibilidad de que Claro, hoy segundo en el sector, acceda a redes físicas de infraestructura que necesita para competir en igualdad de condiciones.
Telefónica (Movistar), de origen español, cuenta actualmente en Argentina con: ● 2,6 millones de clientes en telefonía fija (38% del mercado),
● 16,6 millones de líneas de telefonía móvil (27%),
● y 1,3 millones de conexiones de banda ancha fija (12%).
La empresa forma parte del selecto grupo de gigantes regionales junto a América Móvil (Claro), pero ha venido reduciendo su presencia en América Latina desde 2019 debido a la caída de su rentabilidad. Esta desinversión responde a una estrategia de focalización en mercados más rentables.
Telecom, en tanto, tiene una fuerte presencia:
● 2,9 millones de líneas fijas (42%),
● 21 millones de líneas móviles (33,6%),
● 3,9 millones de conexiones de internet al hogar (36%),
● y 3,3 millones de abonados a TV paga (37%).
Detrás de Telecom están dos grandes accionistas: el fondo Fintech del mexicano David Martínez y el Grupo Clarín, a través de Cablevisión Holding. También participa el Estado argentino con un 11% de las acciones, vía el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES.
El gobierno nacional enfrenta un dilema desde que efectivamente está en el ejecutivo, la realidad de gobernar, con los intereses cruzados, alianzas y factores sociales que complican lo que dicen los manuales. Para el presidente los monopolios eran una mentira, hasta que se vio frente a frente con ellos.
Estas fusiones y operaciones, que en los países más poderosos son sujetas a debate nacional, en nuestro país pasan más desapercibidas, pero son parte importante del futuro del país. El oficialismo se ve en la obligación de entender la realidad, desideologizar el análisis y reescribir alguna biblioteca.


