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title: "S.O.S. Ciudad: el libro que invita a pensar qué lugar queremos darle a la tecnología"
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description: "Gastón La Menza combina en su obra la gestión municipal, tecnología, participación ciudadana y una reflexión sobre los riesgos de un mundo cada vez más digital. Para el autor, las herramientas están disponibles, pero el desafío pasa por saber utilizarlas sin ponerse en “piloto automático”."
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date_published: "2026-09-14T08:02:00-03:00"
date_modified: "2026-09-14T08:32:22-03:00"
author_name: "Juan Salguero Simoy"
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category_name: "ENTREVISTAS"
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# S.O.S. Ciudad: el libro que invita a pensar qué lugar queremos darle a la tecnología

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**S.O.S. Ciudad** nace de un conjunto de experiencias de vida que**Gastón La Menza** fue acumulando de distintos territorios: **“****A lo largo de mi vida me tocó vivir en el campo, me tocó vivir en un pueblo, me tocó vivir en una ciudad intermedia, en Buenos Aires, donde estudié. Después viví un par de años en el extranjero. Y como que tenía un montón de ciudad en mi cabeza. Y dije “de cada ciudad se puede sacar lo mejor y ponerlo en práctica a la hora de representar una ciudad””**. Esa diversidad terminó construyendo una mirada particular sobre las ciudades y sobre aquello que puede aprenderse de cada una.

El libro aparece así como el resultado de una pregunta que La Menza comenzó a hacerse desde su experiencia política: por qué las ciudades suelen ser pensadas en función de los tiempos electorales y no de las transformaciones que realmente necesitan. Para el autor, muchas políticas requieren diagnósticos, planificación y maduración social, procesos que difícilmente coinciden con una agenda que mira permanentemente hacia la próxima elección. **“Cuando uno piensa en una ciudad, por lo general, las personas que están en la gestión y demás, siempre piensan propuestas a corto plazista, pensando en una elección a dos años. Y muchas veces las transformaciones llevan mucho más tiempo. Y son transformaciones que son costosas, son transformaciones que necesitan un diagnóstico previo, una maduración de la sociedad y demás”**, sostiene.

Esa distancia entre los tiempos de la política y los tiempos de una ciudad es uno de los puntos centrales de **S.O.S. Ciudad**. La Menza entiende que la discusión no debería comenzar preguntándose qué obra puede inaugurarse o qué anuncio puede convertirse en una promesa de campaña, sino qué necesita realmente cada comunidad. Y en ese punto aparece la tecnología, aunque no como una solución mágica. Para el autor, las herramientas digitales pueden ampliar las posibilidades de los municipios, incluso de aquellos con pocos recursos, siempre que sean utilizadas a partir de un diagnóstico concreto. Encuestas digitales, bases de datos e inteligencia artificial pueden permitir conocer con mayor precisión qué sucede en cada barrio y procesar esa información rápidamente.

El concepto de “ciudad inteligente”, justamente, es puesto bajo la lupa. La Menza cuestiona que muchas veces la expresión se utilice como un eslogan de campaña, sin analizar si una determinada tecnología sirve realmente para la población que debe utilizarla. El ejemplo que plantea es el de un pueblo pequeño, con una población importante de adultos mayores: digitalizar por completo un trámite como la renovación de una licencia puede parecer moderno, pero terminar dejando afuera a quienes no manejan WhatsApp, chatbots u otras herramientas. Por eso propone sistemas híbridos, donde la digitalización conviva con la atención presencial cuando las características de la comunidad así lo requieran.

La misma lógica aparece cuando habla del diagnóstico. Para La Menza, la tecnología puede ayudar a cruzar información que antes era mucho más difícil de procesar.**“Tema seguridad. Vos ves cuál es el barrio o la esquina más insegura en los últimos tres años. Cuántas denuncias se hicieron en esa esquina. Y después vos podés sacar un montón de, en ese diagnóstico, podés sacar un montón de información que te puede ayudar a planificar las ciudades. Y bueno, che, ¿por qué es tan insegura? ¿Por qué faltan luminarias? ¿Por qué falta una cámara?”**, plantea. Pero inmediatamente aparece la condición fundamental: la información no alcanza si después no existe una decisión política para transformarla en una respuesta.

En esa búsqueda de respuestas, el autor también propone ampliar la idea de qué significa una ciudad inteligente. No se trata únicamente de instalar cámaras, sensores o chatbots, sino de utilizar inteligencia para resolver problemas concretos. La Menza pone como ejemplo las baldosas utilizadas en Japón para orientar a personas no videntes y advierte que también puede existir una “inteligencia de las cosas”, incluso sin grandes despliegues tecnológicos.**“****Para tener una Smart City no es solamente un chatbot, sino en esto de hacer un diagnóstico, ver qué brecha digital tenés en la ciudad, porque si vos tenés una ciudad donde no todos tienen acceso al internet o no todos tienen conocimiento de cómo usar la tecnología, no te sirve nada hacer una Smart City”**, afirma.

![la-menza-1-1536x1152-1](/download/multimedia.normal.b249c27fa24189de.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

*Gastón La Menza: Abogada, Juez de Faltas de Pellegrini y autor de S.O.S Ciudad.*

Pero**S.O.S. Ciudad** no está pensado solamente desde la perspectiva de quien administra. También interpela al ciudadano. La Menza reconoce que el libro tiene más preguntas que respuestas y que en sus páginas incluso se permite cuestionar la actitud de los propios vecinos frente a los problemas de sus ciudades.**“En el libro empiezo a enojarme un poco con el ciudadano de pie diciendo muchas veces nos quejamos pero tampoco hacemos nada para modificar o transformar nuestras ciudades. Y yo creo que el vecino tiene herramientas como para decir, esto no me gusta, o esto lo podemos pensar. Nos quedamos con la queja, que no digo que no sea válida, pero si de esa queja no hay una acción que la sigue, no tiene ningún sentido”**, explica.

La información, además, puede modificar la manera en que se toman decisiones sobre infraestructura y recursos públicos. El autor cuestiona las políticas construidas desde intuiciones o desde aquello que simplemente resulta atractivo para una campaña electoral y plantea que hoy existen herramientas para conocer mejor las necesidades de cada territorio. En ese sentido, la tecnología puede convertirse en una aliada de la participación ciudadana: **“El vecino pueda manifestar su queja. Y vos la puedas procesar. Y después dar una devolución. Diciendo por qué lo puede hacer o por qué no lo puede hacer. Yo creo que eso hace que la ciudad sea inteligente y que la mejore. Y no solo el hecho de aplicar tecnologías”.**

La Menza menciona en más de una ocasión, que la tecnología debe usarse puramente a conciencia, más aún cuando deja de ser una herramienta y empieza a intervenir sobre las relaciones humanas. Allí aparece una de las advertencias más fuertes de**S.O.S. Ciudad**. El autor observa una política cada vez más atravesada por las redes y por la lógica de los influencers, donde la búsqueda del “like” puede desplazar la preocupación por la gestión. **“Yo tengo la esperanza de que nos empecemos un poco a desconectar de la tecnología. Hoy en día tenemos un montón de políticos que parecen influencers. Que están más preocupados por el like que por la gestión”****,**sostiene.

La preocupación del autor va más allá de la gestión y se extiende especialmente a niños y adolescentes. Para La Menza, existe una contradicción entre el cuidado que los adultos ejercen sobre los chicos en el mundo físico y la escasa atención que muchas veces prestan a lo que sucede en el mundo digital. Grooming, bullying, ludopatía digital, dependencia de las pantallas y alteraciones del sueño forman parte de un universo que, precisamente porque no siempre puede verse, puede ser subestimado. **“Los padres les enseñan a andar en bicicleta a los nenes y a cruzar la calle, pero no les enseñan a usar un celular. Y se quedan tranquilos que su hijo está sentado en el living de casa, y en ese momento lo puede estar acosando, puede ser víctima de grooming, puede ser víctima de bullying, o de ludopatía digital”**, advierte.

Frente a ese escenario, el autor no propone una batalla contra la tecnología, sino una relación más consciente con ella, insiste en que la herramienta no debería reemplazar el criterio humano. **“****No digo que no lo tenemos que usar como herramienta, porque sí te ordena y te agiliza. Pero si no tenemos un criterio a la hora de evaluar si lo que la IA dice es lo que nosotros queremos decir, ¿estamos en piloto automático?”**, se pregunta. Para él, la respuesta implica desarrollar un uso crítico de la tecnología y enseñar desde edades tempranas a comprender cómo funcionan estas herramientas.

Ese límite entre utilizar la tecnología y quedar atrapados por ella atraviesa buena parte de la reflexión de Gastón en su libro. Su preocupación no pasa solamente por los dispositivos, sino por lo que pueden modificar en las relaciones humanas. Menciona que incluso observa entre los jóvenes una búsqueda de encuentros más presenciales, menos expuestos a la lógica permanente de las redes. **“Me parece que la tecnología está generando una situación de estar mostrando y nos genera una depresión. Y eso es preocupante”**, sostiene. Y frente a la posibilidad de que herramientas como ChatGPT sean utilizadas como sustitutos de vínculos o profesionales, plantea una alternativa: aprovecharlas, pero dentro de sistemas regulados y diseñados por quienes tienen conocimiento específico.

Por eso, La Menza vuelve a la idea que atraviesa todo **S.O.S. Ciudad:** hacer una pausa antes de aceptar que toda innovación es necesariamente positiva.**“Yo creo que tenemos que empezar a escribir un pacto social, y el pacto social antes era entre maestro y familia, entre la familia y el Estado, ahora es la familia y el mundo digital. Pero sí, sí, yo creo que es momento de empezar a poner límites, yo creo que es el momento de empezar a trabajar las pausas digitales”**, afirma. Su propuesta no es volver atrás ni rechazar las herramientas disponibles, sino decidir conscientemente para qué utilizarlas. “**No soy un enemigo de la tecnología. A mí me encanta la tecnología y creo que la tenemos que aplicar, pero no creo que tenemos que estar en piloto automático”****.**

**S.O.S. Ciudad** abre la posibilidad de que sus reflexiones continúen generando preguntas en torno a cómo queremos vivir y administrar nuestras ciudades. Y quizás allí esté la verdadera propuesta de este libro: no ofrecer un manual cerrado sobre cómo construir la ciudad del futuro, sino obligar a detenerse antes de seguir avanzando. La Menza resume su mirada desde una imagen que utiliza al comienzo de la obra: la caverna de Platón convertida en el celular. **“****Yo creo que tenemos que poner una pausa y pensar cuánto de esto queremos que nos gane en el día a día y no estar de piloto automático”****,** sostiene. Para él, las herramientas ya están disponibles y el conocimiento se ha democratizado; lo que todavía falta es la voluntad de utilizarlas de manera responsable.

**![742724-fa0e7ecc5a881e847b17745347985817-1024-1024](/download/multimedia.normal.ba81c5a225c0768e.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)**

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