---
canonical_url: "https://politicar.com.ar/contenido/2405/politicoff-entre-egresados-cafes-y-mudanzas-politicas-la-rosca-volvio-a-sonreir"
title: "POLITICOFF: Entre recibidos, cafés y mudanzas políticas: la rosca volvió a sonreír"
article_type: "Article"
description: "La política muchas veces no ocurre donde están las cámaras. Pasa lejos de los escenarios, en una mesa chica, en una charla de café, en un pasillo o en esas escenas cotidianas donde los dirigentes muestran algo más que un discurso."
main_image: "https://politicar.com.ar/download/multimedia.grande.8a29b9274b61bd5c.Z3JhbmRlLndlYnA%3D.webp"
date_published: "2026-07-04T22:51:00-03:00"
date_modified: "2026-07-04T23:06:34-03:00"
tags:
  - "Axel Kicillof"
  - "Diego Santilli"
  - "Federico Achaval"
  - "Leo Nardini"
  - "Mariel Fernández"
  - "Maximo kirchner"
  - "Mayra Mendoza"
  - "Sergio Massa"
author_name: "Polo Alcántara"
category_name: "POLÍTICA"
category_url: "https://politicar.com.ar/categoria/7/politica"
---

# POLITICOFF: Entre recibidos, cafés y mudanzas políticas: la rosca volvió a sonreír

![IMG-20260527-WA0146(1)](/download/multimedia.normal.adf6cd50fe70e150.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

*Polo Alcántara*

Esta semana la recorrida me llevó por San Martín, ese territorio de fábricas, barrios e historia peronista donde todavía se puede medir la temperatura real del Conurbano.

Entre conversaciones de vereda apareció una postal que varios anotaron: **Sergio Massa** estuvo presente en la recibida de su hija, compartió el momento con estudiantes y hasta se quedó mirando el partido con los jóvenes. Una imagen familiar, lejos del formato tradicional de campaña, pero que muchos dentro del peronismo interpretan como parte de un método: menos comunicado y más calle, menos declaración y más cercanía.

Mientras tanto, otras terminales del peronismo siguen tratando de ordenar el tablero.

**Axel Kicillof**eligió administrar los silencios. **Máximo Kirchner**, en cambio, volvió a levantar el tono contra el kicillofismo. En algunos cafés bonaerenses se preguntan por qué ciertas críticas parecen tener memoria selectiva y se olvidan de nombres y etapas que también fueron parte central del armado de poder, como el lugar que supo ocupar **Martín Insaurralde.**

Porque en política la memoria suele ser larga, pero a veces conveniente.

La discusión parece ser otra: quién interpreta mejor el momento. Mientras algunos siguen mirando hacia adentro, otros empezaron a caminar hacia afuera.

En el norte y el sur del Conurbano ya empiezan a aparecer movimientos que hacen ruido. Dirigentes que llegaron entusiasmados con la ola libertaria hoy empiezan a revisar el camino. En San Isidro y Quilmes cuentan que algunos nombres comenzaron a tender puentes con el Frente Renovador, tomando distancia de aquella primera etapa donde las ideas libertarias parecían ordenar todo el tablero.

“La gestión siempre termina ganándole a la consigna”, decía un operador sentado con un café ya frío.

**El barrio donde volvió la rosca**

Otro ruido político empezó a escucharse cerca de las calles que rodean al Paseo Alcorta. Ahí donde **Diego Santilli** suele moverse con comodidad, su llegada a la Jefatura de Gabinete modificó algunos gestos del ecosistema político.

Después de meses donde la motosierra ocupó el centro de la escena, muchos empezaron a escuchar otra música: volvió la negociación, volvió el teléfono abierto, volvió esa palabra que nunca desaparece del todo: la rosca.

Y cuando vuelve la rosca, vuelven también las sonrisas. Porque la política tiene algo de estación de tren: cuando alguien cree que un nuevo vagón empieza a moverse, muchos corren para ver si llegan a subirse.

En el peronismo, además, empezó a instalarse una lectura: que el Gobierno podría conseguir los votos necesarios para terminar con las PASO y que aquella gran interna donde todos imaginaban ordenar liderazgos puede quedar olvidada en un cajón.

Sin PASO, el camino vuelve a ser el de siempre: acuerdo político o desdoblamiento electoral.

Desde el MDF, el espacio que acompaña a **Axel Kicillof**, algunos todavía miran con interés la posibilidad de separar la elección bonaerense y construir un camino propio. Pero no todos creen que ese sea el tablero real.

En una mesa del Petit Colón, uno de esos viejos conocedores del poder —de los que estuvieron sentados en los despachos más importantes sin necesidad de ostentar cargos— me dejó una frase mientras revolvía el café:

> "Algunos siguen pensando que manejan una universidad. Esto es la Provincia de Buenos Aires. Acá el kirchnerismo y **Sergio Massa** tienen demasiado en juego como para mirar desde la tribuna."

La lectura de esa vieja guardia es que, llegado el momento, tanto Massa como el kirchnerismo tienen la experiencia política suficiente para sentarse, ordenar diferencias y disputar el verdadero premio: el sillón de Balcarce 50.

Porque todos saben que la Provincia es poder, pero la Casa Rosada es otra liga.

Ese mismo dirigente dejó otra definición que quedó dando vueltas:

> "Si Axel llega a Balcarce 50, el desafío no será entrar. Será con qué poder entra. Porque atrás siempre aparecen los Wados de la vida para recordarle quién sostiene la estructura."

**¿Quién sale primero a la cancha?**

Mientras tanto, en territorio bonaerense todos miran el mismo reloj.

La pregunta empieza a repetirse en intendencias, legislaturas y mesas políticas:

¿Quién será el primero en salir a la cancha?

¿Será **Mariel Fernández**?

¿Será **Federico Achával**?

¿Será **Leo Nardini**?

¿Será **Mayra Mendoza**?

Todos miran números, esperan señales y buscan esa encuesta que les permita dar el paso.

En La Cámpora parecen tener una estrategia más definida: marcar diferencias con Kicillof. Algunos la llaman la orden de San José. Otros creen que mirar demasiado hacia adentro puede ser un riesgo cuando la sociedad está mirando otra película.

Porque mientras algunos discuten quién conduce, otros preguntan quién representa algo nuevo.

**Berni quiere jugar, pero los números pesan**

En otro rincón apareció **Sergio Berni.** El ex ministro dejó trascender sus ganas de anotarse en la carrera por la Gobernación.

Pero una encuesta que me mostró un consultor en estos días enfrió algunos entusiasmos: según ese trabajo, Berni tiene todavía un problema de conocimiento en una parte del electorado y, entre quienes lo identifican, aparece una imagen negativa muy elevada.

En política todos quieren salir a la cancha. El tema es saber si cuando uno entra todavía hay hinchada esperando.

Porque como me dijo ese viejo armador antes de dejar la mesa del café:

> "La política nunca se fue. Solo estaba esperando que alguien volviera a sentarse a negociar."

---

*Contenido creado y optimizado para IA con [Medios CMS](https://medios.io)* — Plataforma profesional para la gestión de medios digitales y portales de noticias.
